VIOLENCIA DOMESTICA Y MALTRATO ANIMAL

Publicado el día 08/11/2018

Uno de los grandes flagelos que sufre la sociedad hoy día es la de “Violencia Doméstica”, donde se engloba allí la violencia de género y también las agresiones a niños. En general se sabe que la persona violenta no lo es en forma “espontánea”, de un día para el otro, si no que va mostrando señales que advierten sobre su accionar y que el comportamiento agresivo va escalando en gravedad.
En este plano se ha establecido en muchas investigaciones la relación directa que hay entre individuos que agredieron a animales y que luego lo hicieron con personas de la casa.  
En un reciente estudio publicado en “Agression and Violent Behaviour” se establecen las relaciones que ocurren entre las personas agresoras, los animales y las víctimas, que se resume en estas situaciones:
1- Los agresores aprovechan el vínculo entre la víctima y el animal de compañía para “retener” a las primeras: debido a los fuertes lazos entre las víctimas y las mascotas, las víctimas a menudo posponen el abandono de una situación violenta por temor a lo que les pueda pasar a sus mascotas.
2- Los animales de compañía son utilizados para controlar a las víctimas : los abusadores a menudo utilizan amenazas de violencia a las mascotas para controlar a las víctimas . Esto incluye tácticas comunes de abuso para aislar a las víctimas de modo que sientan que no pueden confiar en que otros cuiden de sus mascotas, ejercen un control financiero al suspender la atención veterinaria y amenazan con dañar (o en realidad dañan) a los animales como un medio para prevenir que sus víctimas se vayan u obligarlos a regresar. El estudio señala que algunos abusadores cometen un acto muy serio de maltrato animal, mientras que otros cometen gradualmente una serie de actos que van aumentando en gravedad.
También se explica la percepción de las víctimas sobre el comportamiento de los abusadores y por qué los abusadores dañan a los animales de compañía, entre otros: una forma de disciplina, celos por el fuerte vínculo entre la víctima y los animales, problemas en la infancia del abusador y el uso excesivo de alcohol.
En el estudio, las víctimas señalaron que no creían que la policía tomara en serio las denuncias de abuso de sus animales de compañía, declarando que faltaban servicios para las víctimas que tienen mascotas. Muchos dijeron que no buscarían refugio si tuvieran que dejar a sus mascotas. En ese plano, muchos programas de protección contra la violencia machista preveén el traslado de las víctimas junto a sus animales de compañía. 
Cualquiera sea el motivo o los orígenes de la violencia doméstica, es importante que el entorno se encuentre atento a las señales para prevenir males mayores. Uno de estos avisos puede ser precisamente el maltrato animal dentro de la casa. Recordemos que en nuestra ciudad hay una Oficina de la Fiscalía General para hacer denuncias sobre crueldad de los animales (pueden acceder a su página AQUI).
Y por supuesto denunciar siempre los actos de violencia de género en la Comisaría de la Mujer (Berutti 650 – 4558762), en el Centro de Asistencia a la Víctima de Violencia de Género (Vieytes y Gorriti) o directamente llamando al 911.

Dr. Roberto F. Giménez
Médico Veterinario (U.B.A.)
MP: 6491