VACUNAS: CADA VETERINARIO CON SU LIBRITO

Publicado el día 02/11/2017

Es frecuente que nos pregunten a los Veterinarios por qué los planes vacunales difieren entre sí, cuando puede parecer que individualmente cada profesional tenga o teorías distintas o simplemente no haya “un plan sanitario” consensuado.
La realidad es que en el tema inmunizaciones, los Veterinarios manejamos algunos conceptos que son claros, pero que no siempre están al alcance de todo el mundo, lo que implica también es que se vean variaciones que no se entienden a “simple vista”.
En el calendario de vacunaciones influyen distintos factores, algunos de estos son los siguientes:

Permanencia con la madre: una mamá correctamente inmunizada le pasa al cachorro sus “defensas” con el calostro, que es la leche de los primeros 3 a 5 días post parto. Estas inmunoglobulinas maternas interferirán con las producidas por el cachorro en el caso que se vacune cuando aún las primeras están en circulación. Esta interferencia comienza a disminuir aproximadamente a los 45 días de vida, razón por la cual esa es la edad en la que se comienza a vacunar la cría. Sin embargo, los perros huérfanos y/o alimentados a mamadera no lo reciben, razón por la cual la “regla fija” de los 45 días no corre en estos casos.

Edad de la Primera Vacuna: decíamos que la primer vacuna suele ser a los 45 días. Esto si bien es un consenso, hay otra fechas más o menos “fijas” por consenso que hay que respetar. Una, es que la vacuna antirrábica está indicada recién a partir de los 3 meses de edad y como es la única obligatoria por ley, debe darse lo antes posible. Otra regla sería que para asegurar una inmunización anual, la de Moquillo debe tener su última aplicación luego de los 3 meses y medio de edad y la de Parvovirus luego de los 4 meses y medio, razón por la cual encontrará variaciones en la libreta sanitaria entre un Veterinario y otro. Una situación que ocurre a menudo es que concurren a la clínica con animales más crecidos y que han tenido la suerte de “zafar” de las enfermedades en su momento más susceptible. En estos casos, los planes vacunales suelen ser más cortos porque de alguna manera, “ya pasó lo peor“.

Estado Sanitario del Cachorro: recordemos que el fin de vacunar es producir la llamada “inmunidad activa”, eso es, aplicamos virus muertos o inactivados para que sea el mismo sistema inmune del animal el que produzca sus defensas. Cualquier situación que disminuya esa respuesta inmune provocará que haya que cambiar la estrategia, solucionar el problema de base y vacunar después. Parasitosis, episodios febriles, mal estado nutricional, enfermedades gastroentéricas, situaciones de stress, son algunas de los motivos por los que haya que postergar la vacunación.-

Situación Epidemiológica Poblacional: todas las enfermedades que vacunamos son infecto-contagiosas, es decir: se transmiten de un animal al otro. Los Veterinarios entendemos esto a nivel global y en general estamos atentos a la salud de toda la población animal del barrio. Solemos darnos cuenta que en las últimas semanas hubo mayor observación de tal o cual enfermedad y eso haga que prevengamos priorizando una vacuna sobre otra, para evitar riesgos de contagio. También serían lógicas las variaciones estacionales, como por ejemplo prevenir Moquillo y Tos de las Perreras en Invierno y las enfermedades gastroentéricas en los meses más cálidos.

Como sea, es importante cumplir con el Plan Vacunal que nos indique un profesional. No hay una fórmula única y que se pueda descargar por Internet, mucho menos ser aplicada por un improvisado que no sepa evaluar todas las variables en juego. Como siempre decimos en este espacio: “elija un Veterinario y confíe en él“.

Dr. Roberto F. Giménez
Médico Veterinario (U.B.A.)
MP: 6491