SOBRE LLOVIDO… ¿PARASITADO?

Publicado el día 13/09/2016

A esta altura del año, faltando cerca de cuatro meses para el Pan Dulce, muchos expertos preanuncian que este será uno de los años más lluviosos en lo que va del siglo. ¿En qué afecta esto a nuestros animales de compañía? Los cambios de clima, sobre todo lo relacionado a la humedad ambiente, suele tener sus efectos en el ecosistema que nos rodea a todos, incluso a nuestro amigo de cuatro patas.

La Rhipicephalus sanguineus (mucho gusto): la garrapata de los perros de América del Sur.

Pulgas y garrapatas son los dos parásitos externos más comunes de nuestro ámbito. Son unos bicharracos feos que tienen la particularidad de sobrevivir a condiciones extremas. En general, sus huevo y larvas necesitan humedad y materia orgánica para desarrollarse, pero si éstas faltan (como puede ocurrir en las sequías), sufren como una especie de “deshidratación” que les permite vivir a pesar de todo.

El problema es cuando vuelve el clima favorable, esto es: humedad y calor. Las formas inmaduras (“aletargadas” hasta el momento) hacen un rebrote primaveral y se desarrollan en forma explosiva: de buenas a primeras, nuestro Bobby se llena de bicho molestos.

Por eso es el momento ahora de hacer un baño sanitario y estratégico, antes que comiencen a elevarse las temperaturas. Le aconsejo consultar con su Veterinario en cuanto a cuál producto es el más indicado, tomando en cuenta que no hay (repito: no hay) ningún garrapaticida y/o pulguicida con toxicidad “cero”. Piretroides, Carbamatos, Organofosforados, Organoclorados y las famosas “pipetas” sistémicas, son todas alternativas válidas para controlar parásitos externos, sin embargo es fundamental que en paralelo también se utilice ese producto o uno específico para el ambiente en los lugares en donde el perro frecuenta: zócalos, superficies porosas, el garage, el patio, la alfombra, la manta, la cucha, etc. Que no veamos pulgas o garrapatas sobre el perro no significa que nuestra casa esté libre de ellas. Como siempre lo mejor es prevenir y ser más inteligente que un artrópodo.

Ah, un consejo “del estribo”: si probó con un producto y le resultó… cambie por otro cuando termine el frasco. Ninguna fórmula mata al 100% de los bichos y los que quedan desarrollan resistencia. ¡Suerte!

Dr. Roberto F. Giménez
Médico Veterinario – MP 6491

Foto: www.entomology.cornell.edu