Los Murciélagos, la Rabia y Nosotros”

Publicado el día 08/10/2018

Un tema que permanece vigente y que genera cada vez más consultas a medida que se acercan los meses de calor: el tema de los murciélagos. Al respecto, compartimos conceptos del Colegio Veterinario de la Provincia de Buenos Aires, que se expide sobre estos particulares bichitos y el riesgo de transmisión de la Rabia:

“En lo que va de 2018 el Departamento de Zoonosis Urbanas de la Dirección de Epidemiología del Ministerio de Salud de la Provincia de Buenos Aires confirmó 89 casos de rabia en murciélagos. Ante este panorama, el Colegio de Veterinarios Bonaerense incentiva la vacunación de perros y gatos.

El Departamento de Zoonosis Urbanas de la Dirección de Epidemiología del Ministerio de Salud Provincial dio a conocer que durante este año ya se registraron 89 casos de rabia en murciélagos insectívoros en la provincia de Buenos Aires, el último fue en el mes de septiembre en Lobería. De esta manera, a pesar de las metas propuestas por la Organización Mundial de la Salud de erradicar la enfermedad, el tema parece estar cada vez más vigente en Argentina.

Cómo actuar en caso de encontrar un murciélago:

– Si se encuentra dentro de un domicilio, se debe intentar que salga solo. De no ser posible, debe aislarse y llamar a Centro de Zoonosis del Municipio al que pertenecen.
– Aunque parezca muerto, no se debe tocar: se debe evitar la exposición a mordeduras. Alejar a los niños y mascotas del lugar.
– Quienes encuentren murciélagos de día, heridos o muertos, deben aislarlos y comunicarse inmediatamente con el Centro de Zoonosis para que puedan realizar las pruebas pertinentes.
– Enseñar a los niños sobre el riesgo de jugar con murciélagos: no son una mascota, no se debe tratar de alimentar ni de manipular. No es habitual que estos animales estén visibles de día y menos en el piso, siendo en estos casos muy probablemente un animal enfermo, con altas probabilidades de tener y contagiar rabia.
– Si el murciélago mordió a una mascota, debe llevarse de urgencia al Centro de Zoonosis del Municipio más cercano o consultar con un profesional veterinario.
– Si el murciélago mordió a una persona, debe concurrir inmediatamente a un hospital.”

Fuente: Prensa – Colegio de Veterinarios de la Pcia. de Bs. As.

EL MANEJO DE LOS RESIDUOS URBANOS, EL ECOSISTEMA Y LOS PERROS

Publicado el día 08/07/2018

Hace muchos años, en un Congreso sobre Leptospirosis (enfermedad bacteriana que las ratas pueden transmitir a perros y humanos a través de la orina) un disertante del cual no recuerdo el nombre dijo: “el problema de los perros callejeros es el de la gestión de los residuos”. En ese momento no lo entendí o lo entendí a medias, pero tiempo después, estudiando ecología de las poblaciones, pude acercarme mejor al concepto.
Para arrancar, algunas cuestiones teóricas: se llama ECOSISTEMA a la “comunidad de los seres vivos cuyos procesos vitales se relacionan entre sí y se desarrollan en función de los factores físicos de un mismo ambiente” (definición de la Real Academia Española). Aunque los libros de texto suelen ilustrar este concepto con un paisaje de mantañas o ríos, la realidad es que una CIUDAD como la nuestra también es un ECOSISTEMA. Tiene todo lo que se necesita para serlo, un componente inanimado, abiótico, sin vida y también uno animado, biótico, con vida. Más académicamente hablando: un BIÓTOPO (el terreno, las calles, las casas, la parte inanimada de la ciudad) y una BIOCENOSIS (organismos, vegetales o animales). Perros y personas formamos parte del componente animado, la Biocenosis, de este ecosistema urbano.
En un ecosistema, cualquiera sea, los organismos viven y se reproducen según los recursos que les ofrece el ambiente. De una forma simplificada, esos recursos son alimento, refugio y ausencia de depredadores. Todo esto le es ofrecido a los perros “sueltos” (callejeros, vagabundos) en el ambiente urbano. Ellos no tienen depredadores directos, aunque las causas de decesos no naturales puedan ser varias, desde accidentes de autos hasta envenenamientos masivos. Por otra parte, en una ciudad, la oferta de refugio es abundante: construcciones, parques y sitios abandonados configuran un paisaje que ayuda a combatir las inclemencias del tiempo. Y queda el tema del alimento, que es el punto al que queríamos llegar.
El alimento otorga a los organismos vivos la energía necesaria para sus procesos naturales. La reproducción es uno de ellos. En la mayoría de las especies (entre ellas, el Canis lupus) hay un consenso general en afirmar que la reproducción es una función “de lujo”. Si la nutrición es adecuada, la reproducción es posible. En el caso de carencia o limitación alimentaria, todos los procesos reproductivos se retardan o directamente se suspenden. El intrincado mecanismo hormonal que necesita un individuo para ser fértil suele depender de la reproducción y de la ausencia de stress. La naturaleza es sabia: si algún recurso escasea o un peligro abunda… ¿para qué traer más individuos al mundo? ¿Qué sentido evolutivo tendría tener más bocas que alimentar en épocas de “malaria”?. En tiempos difíciles y en el caso de las perras, si bien el ciclo ciclo sexual no necesariamente se interrumpa por completo, si puede espaciarse. Sabemos que los lobos tienen una camada por año e incluso cada año y medio. La domesticación redujo el período de celo y lo transformo en dos por año, pero esto es cierto en animales cuidados y bien alimentados, viviendo bajo la protección de una familia. No es ilógico pensar que en el caso de los animales en situación de calle, el ciclo se acerque más a “lo natural” de la especie y las camadas se reduzcan. A lo largo de la vida del animal, la cantidad de cachorros que deje de descendencia será mucho menor que aquel teórico “6 a 8 cachorros cada 6 meses”. Eso impactará directamente en el crecimiento poblacional.
¿Qué alimentos ofrece el Ecosistema Urbano? De dos tipos: la alimentación “solidaria” de las personas que ponen platos de balanceado en la vía pública… y la basura, por más duro que suene.
Los residuos comestibles pueden ser un recurso importante para el mantenimiento de la población de perros y gatos urbanos. En una reciente nota de “La Nueva.com”, el autor apunta que en Bahía Blanca sus habitantes desechan 40 gramos de alimentos diarios. Proyectados a los 301.572 habitantes censados en el 2010, la ciudad desperdicia poco más de 12 toneladas de comida aprovechable todos los días.

Jugando un poco con las cifras y según la ciencia de nutrición animal, un perro necesita entre un 5% a un 7% de su peso corporal por día, con una variabilidad del 20% (esta cantidad se reduce con los alimentos comerciales, debido a su característica de “balanceados”). Para simplificar, supongamos que el peso promedio de los perros en la calle es de 10 kg y que consumen el 5% del peso vivo por día (500 gr), esas 12 toneladas citadas alcanzarían para alimentar a 24.000 animales. Si los datos teóricos de población animal indican que la ciudad cuenta con 1 perro cada 4 habitantes, y de ellos el 40% deambula en la vía pública, tenemos que el residuo comestible alcanzaría para alimentar casi al 80% de esos 30.000 perros.

Y no hay mucho que agregar: el ecosistema se sustenta a sí mismo y mientras los recursos continúen disponibles, las especies que viven en él tenderán siempre a crecer.

Es por esto que es necesario el control ético de la Fauna Urbana pero también un control ambiental de los recursos que ofrece la ciudad. No se trata de “matar de hambre” a los perros, porque siempre habrá quién los alimente, pero si de gestionar adecuadamente los residuos para aprovechar todas las ventajas que eso conlleva, principalmente relacionadas con la salud ambiental, de las personas y de los animales, no perdiendo nunca de vista el concepto universal de “Una Sola Salud”.

DR. ROBERTO F. GIMÉNEZ
Médico Veterinario (U.B.A.)
MP: 6491

2018: PRIMER CASO DE RABIA  EN LA PROVINCIA DE BUENOS AIRES

Publicado el día 16/01/2018

Imagen ilustrativa

La Municipalidad de Pinamar informó sobre un caso confirmado por Laboratorio de Rabia en un gato en la localidad de Valeria del Mar. Según el comunicado oficial, el animal manifestó síntomas neurológicos y falleció luego de morder a su dueña. Enviada una muestra a Zoonosis Urbanas del Ministerio de Salud de la Provincia de Buenos Aires (en Avellaneda), el Laboratorio confirmó la enfermedad.

Por su parte, el  Área de Zoonosis Municipal inició la vacunación preventiva a todos los animales a 500 metros a la redonda del domicilio del gato. De esa manera se aplicaron 167 dosis de vacuna antirrábica, junto con el reparto de folletería educativa. El entorno familiar del animal también fue vacunado.

Se sabe que el gato era semi-domiciliario (tenía salidas frecuentes) y que deambulaba por una arboleda cercana colonizada por murciélagos. Estaba vacunado, pero dos o tres años atrás, por lo que su estado de inmunidad sería incompleto.

El año 2017 cerró con casos de Rabia en Murciélagos reportados en CABA, Córdoba, La Pampa, Santa Fe y la Provincia de Buenos Aires. Eso da cuenta que la “circulación viral” en el ambiente se mantiene y que probablemente aumente. La Rabia de los Murciélagos puede ser transmitida a otros animales y al hombre. También es importante saber que en países limítrofes como Bolivia se registraron casos humanos.

Si bien es milenaria, la Rabia es una enfermedad que aún no se ha podido controlar en el mundo. En nuestro continente, a la mencionada “circulación viral” se le agregan como factores de riesgo las bajas coberturas vacunales, el incremento del número de “perros callejeros” y de “jaurías ferales”, los movimientos migratorios de personas y animales y la malinformación intencionada de algunos sectores que sostienen que “la Rabia no existe”.

Por eso, nunca dejamos de recomendar la importancia de prevenir esta enfermedad:

  • Vacunando perros y gatos a partir de los tres meses de edad;
    Repitiendo la vacuna una vez por año;
  • Ejerciendo la Tenencia Responsable y evitando la deambulación sin control de nuestro animal de compañía;
  • Colaborando con la Observación Antirrábica si nuestra mascota mordió a una persona;
  • Consultando a un Veterinario ante la menor duda o por la aparición de síntomas neurológicos.

Le dejamos un video que aclara muchos mitos sobre la Rabia

Dr Roberto Giménez
Médico Veterinario (UBA)
MP 6491

FUENTES:
Ministerio de Salud de la Nación
Colegio de Veterinarios de la Provincia de Buenos Aires
Informe Técnico sobre un Caso de Rabia Felina en Valeria del Mar (Municipalidad de Pinamar)

LA PIROTECNIA (otra vez) PERO HAY MÁS CONSEJOS!!

Publicado el día 18/12/2017

Campaña “Bahía Sin Pirotecnia”

Una vez más, para esta época, volvemos a un tema repetido: el temor de los animales de compañía a la pirotecnia de las Fiestas.
En un artículo del año pasado explicamos las bases comportamentales del problema y la necesidad de tratar durante el año las Fobias asociadas a los estruendos.
Sin embargo, esos tratamientos llevan tiempo y ya estamos a días de la Navidad y el Año Nuevo. ¿Qué hacemos? He aquí algunos tips:

  • Interponga muchas puertas o barreras entre el Bobby y la calle: no es momento de dejarlo en el patio de adelante, aunque habitualmente se quede ahí todo el año. El ataque fóbico por pirotecnia va a correr por completo el eje del comportamiento normal del animal. No va a ser el mismo, incluso puede llegar a adquirir habilidades extraordinarias, como saltar un paredón que en apariencia era infranqueable.
  • De ser necesario, enciérrelo. Una habitación (un lavadero, un galponcito) preparados para tal fin, sin grandes ventanales de vidrio ni nada que pueda ser atravesado o lastimarlo.
  • Póngale música fuerte o prenda el televisor, cualquier sonido al que esté habituado y que supere o enmascare al de la pirotecnia.
  • No lo consienta de más. Si muestra temor, procure continuar con su vida, como si nada. No lo alce ni le acaricie ni le hable explicándole las bases antropológicas del festejo navideño. Él no lo entenderá y sólo captará que su miedo fue aceptado y premiado.
  • No lo ate con una correa a un árbol. En la desesperación, el bicho puede girar en redondo hasta ahorcarse.
  • Por las dudas, póngale collar con una chapita o al menos un llaverito como el de la imagen (salen 5 pesos). En esa chapa o llavero ponga su celular, nada de “Bobby”, porque no será un dato que sirva en caso que se pierda, aún tomando las previsiones que recomendamos en esta nota.
  • No deje de consultar con su Veterinario de confianza, tal vez haya que medicar.

 

En el flyer que ilustra esta nota queda claro que adherimos a la campaña #BahiaSinPirotecnia, la cual está organizada por ONG’s de padres de chicos con autismo y entidades animalistas, todas en apoyo al cumplimiento de la Ordenanza 11252, que a pesar de datar del año 2000, sabemos que no se respeta. No sólo los perros con fobia sufren con los petardos, también los chicos autistas, los ancianos y los pájaros, además de las personas que se accidentan y los incendios que se producen. Más allá de las puniciones, la campaña intenta promover CONCIENCIA sobre el sufrimiento del otro y no podemos estar más de acuerdo con eso.

Roberto F. Giménez
Médico Veterinario (UBA)
MP: 6491

¿POR QUÉ MORDIÓ EL BOBBY?

Publicado el día 17/10/2017

“El perro mordió porque…
… le demostré temor”
… él huele a la gente mala”
… algo le habrás hecho”
… es medio loquito”

El llamado “Accidente por Mordedura” se ha convertido en sí mismo en un problema de Salud Pública, en la que al menos 100.000 personas por año son afectadas solamente en la Provincia de Buenos Aires. Lo llamativo resulta en que al momento de definir (“peritar”) dichos eventos, el común de la gente tiende a simplificarlos con explicaciones como las de arriba.
La agresión de un perro a una persona es un comportamiento complejo, esto significa que son múltiples los factores que pueden llegar a desencadenarla. De todas maneras, existen en algunos tipos de agresión una mayor frecuencia en función al estado fisiológico del animal y relacionado con ciertas hormonas.


Las agresiones caninas se clasifican en:

1. Agresión por predación: no es una verdadera agresión y es facilitada por el hambre

2. Agresión territorial/materna: tiene por objeto proteger el territorio del grupo y la defensa de la cría. Es netamente hormonal y es casi el único tipo de agresión controlable por la castración. Se puede observar en perras agresivas en pseudogestación (“falsa preñez” o “embarazo psicológico”) e incluso en perras tratadas con pastillas anticonceptivas.

3. Agresión jerárquica: desencadenada en la competencia jerárquica, tiene un factor social y se relaciona con el acceso recursos del grupo (espacios, alimento y contactos). Son más frecuentes entre individuos del mismo sexo.

4. Agresión por irritación: es la forma de agresión más frecuente, se desencadena por dolor, frustración, privación de alimento, manipulación en un contexto de temor, presión física.

5. Agresión por miedo: es el tipo de agresión más peligroso, desregulado y múltiple, el objetivo es encontrar una vía de escape. Es una agresión frecuente en un animal que se encuentra refugiado, en un canil o debajo de un mueble, donde no tiene escapatoria.
6. Agresión re-dirigida: cuando el animal desencadena su agresividad hacia un individuo (por ejemplo, otro perro) e intercede un tercero (por ejemplo, el dueño). Ocurre frecuentemente cuando las personas buscan cortar una pelea entre perros, alguno de éstos muerde “lo que se le cruza”.
Tenemos también otra clasificación, que también es importante, y que tiene que ver en cómo se presentan:

a)- Agresividad Reaccional: responde a un estímulo y tiene toda una secuencia: el perro observa fijo, se le paran los pelos del lomo, alza las orejas, lleva la cola a “media asta”, vocaliza (gruñe, ladra), muestra los dientes y finalmente muerde;

b)- Agresividad Instrumentalizada: se “saltea” todas las señales previas, evoluciona de la pasividad al ataque sin escalas.

Ante un accidente por mordedura, luego de las curaciones de rigor si hubo heridas, debemos calmarnos y reconstruir mentalmente el hecho, para compartir los detalles con el Veterinario. Éste sabrá contextualizar el problema y sobre todo evaluar los riesgos a futuro con el animal. Muchos de los estados que llevan al animal a morder influirán en su propio pronóstico.

Roberto F. Giménez

Médico Veterinario (U.B.A.)

MP: 6491

PERROS POTENCIALMENTE EQUIVOCADOS

Publicado el día 08/10/2017

Lamentablemente se está haciendo común en nuestros medios la aparición de titulares como “Pitbull hiere gravemente a un niño” o “Rottweiler ataca a una persona”, subrayando siempre la condición de la raza del atacante antes que cualquier otro dato. Estos hechos (que son reales) derivan siempre en polémicas relacionadas con las llamadas razas “potencialmente peligrosas” y también con intentos de regularlas. La base “científica” (las comillas están bien) de estas iniciativas implicaría que el comportamiento de ciertos tipos de animales están impresos en los genes.
De más está decir que no hay un asidero teórico veraz para dicha afirmación. El comportamiento es una función compleja cuya base biológica no depende de un sólo gen y además en mayor medida está influenciado por el entorno: el comportamiento de la madre, el sistema de crianza, la relación con el ambiente, los humanos y los otros animales, etc. Todos los perros son genéticamente iguales y las variaciones morfológicas del animal (alto, peso, forma de cráneo) no se ha comprobado que estén ligados a la conducta. Pretender decir que un determinado perro por el hecho de tener tal o cual tamaño o aspecto es agresivo o “potencial asesino” se encuadraría dentro de las llamadas “teorías del determinismo genético”, abandonadas por la ciencia hace más de cien años. De hecho, allá por el siglo XVIII en la Viena Imperial un anatomista llamado Franz Joseph Gall esbozó los primeros trabajos de la llamada “Frenología”, ciencia que consistía en explicar conductas criminales en las personas en relación a la forma y dimensiones del cráneo. Gall medía cráneos obtenidos en las prisiones e intentaba correlacionar sus características con las conductas que esas personas habían tenido en vida. La “Frenología” es considerada hoy una pseudociencia y a nadie se le ocurriría decir que un humano es “potencialmente asesino” basándonos en si es cabezón o no. Sin embargo aceptamos dichas teorías con los perros.
La influencia de los medios es importante en esto. ¿Por qué? Porque un titular como los que ejemplificaba más arriba tiene más fuerza que “Perro hiere a niño” (así, en general). Un “villano” claro y reconocible horroriza lo suficiente pero deja tranquilo a la mayoría. Es la base del cine de Hollywood, que ha ido cambiando de villano según la época y conveniencia política: los indios, los nazis, los vietnamitas, ahora los terroristas iraquíes, etc. Es el mismo mecanismo: el “malo” es muy malo pero es diferente a nosotros y a la mayoría, cosa que sea perfectamente identificable, aunque al mismo tiempo no permite estigmatizar a toda una especie. Pitbulls, Dogos, Dobermans, etc. no son las razas más comunes en nuestras calles, pero señalarlas colabora con esta “frenología” perruna.
A propósito de “razas más comunes”: es paradójico que “lo más común” sea precisamente el “perro común”; el sin raza, el mestizo. Los registros del Instituto Pasteur determina históricamente que más de la mitad de los accidentes por mordedura involucra a éste tipo de perros y no a los “puros”, y que el 30 al 40% restante de los ataques se dividen entre todas las demás razas (más de 400). Sin embargo, los titulares y las leyes de regulación apuntan a la minoría, a las pocas razas grandes. Será por este absurdo epidemiológico que esa legislación fracasa en el mundo. Países que tenían leyes de “Perros Potencialmente Peligrosos” (como Holanda, Gran Bretaña, Alemania, Italia, Nueva Zelanda) las están derogando. No cambió en absoluto la accidentología. Y para empeorarlo todo, se hace mal uso del idioma: “potencial peligro” es la definición de “riesgo”, por lo tanto el término correcto sería “perro riesgoso”…. pero suena feo, no?
Hay que reconocer que existen algunas verdades: un perro grande y potente hace más daño cuando muerde que uno pequeño. La pregunta es: ¿cuando muerde… a quién? La peligrosidad de un perro de gran porte no anula otra verdad: el accidente por mordedura es grave no sólo por el tamaño del perro, si no también por el de la víctima y su condición. Un FoxTerrier o un Cocker ensañado con un bebé puede desfigurarlo. Una persona inmunosuprimida, incoagulada, ancianos, pacientes con problemas de cicatrización, etc. tendrán también múltiples complicaciones por un ataque de un perro, cualquiera sea su tamaño. A los fines de evaluar a los perros luego de un accidente por mordedura, el etólogo J. Dehasse desarrolló una test que establece una escala de riesgo del animal en base a detalles de dicho accidente. La condición de peso, edad y sexo de la persona mordida es fundamental para determinar el potencial peligro, son variables que no deben dejar de tenerse en cuenta.
Los accidentes por mordedura nunca son aislados. Hay avisos, hay antecentes, factores predisponentes y determinantes y hay un entorno que también actúa. Son situaciones complejas que cuando se intentan simplificar, no se hace más que aumentar el riesgo a que se repitan porque nunca se resuelven. Las normativas de “Perros Potencialmente Peligrosos” no hacen si no “barrer debajo de la alfombra” las causas de estos accidentes, incluso dan una falsa idea de seguridad para quien tenga un perro chico o de raza indefinida.
Entonces, ¿no hay que legislar sobre este tema?. Si, por supuesto…. pero sobre las causas de fondo, no sobre “las formas”. Decíamos que la motivación de fondo de una agresión canina es compleja, para resumirlas, se conocen seis tipos: agresión jerárquica, por irritación (dolor), por miedo, predatoria (caza) territorial/maternal y redirigida. Muchas de estas son graves cuando no existen los “autocontroles”, estos son los “stop” que todo perro debe tener para interactuar con otros perros y con nosotros los humanos. Una de las causas más frecuentes por esta falta de autocontroles provienen de deficientes sistemas de crianza. Sin dudarlo, la madre es la mejor criadora, al principio “apega” al cachorro para que tome su leche, pero luego empieza a destetarlo, a desapegarlo. Mientras tanto, le aplica “correctivos” cuando la cría incurre en una conducta indeseada, por ejemplo, morder excesivamente las mamas. Con el castigo de la madre (un empujón o hasta una pellizco en el cuello con los dientes), el cachorro aprende hasta dónde debe morder y hasta dónde no. Esto es lo que se llama “la adquisición de la mordida inhibida”, que tienen que tener todos los perros después de los tres meses. A partir de esa edad, los perros no deben morder animales o personas ni aún jugando. Sin embargo, muchos criadores sacan a las crías de al lado de sus madres mucho antes de haber completado su apendizaje natural. Así, crian un potencial mordedor, un perro que no distinge el hueso que le dieron para jugar del brazo de un niño. Es un desequilibrio, un defecto de desarrollo, una mala praxis de crianza. Eso hay que legislarlo, regular la cría, que no la haga cualquiera y de cualquier modo, tal como ocurre ahora.
Las razas de los perros no tienen la culpa, no hay genética ni “frenología” en este asunto. Si hay PATRONES DE CRIANZA para las distintas razas, formas de hacer las cosas (mal) que se transmiten de criador a criador o se averigüan en un grupo de Facebook. Hay personas que en forma reiterada crían animales agresivos y el panorama se agrava, porque se quedan con lo que ellos consideran que son sus “mejores madres” sólo por su aspecto físico. Sin embargo, si éstas son desequilibradas, aún dejandole los cachorros por todo el tiempo necesario, nunca estarán en condiciones de dar crías equilibradas.
Hay que legislar sobre las personas, no sobre los animales, hacer registro y control de criadores y de personas cuyos perros son “mordedores seriales”. No se trata sólo de “estigmatizar” o no a una raza por una cuestión ética, se trata de hacer lo que es correcto para prevenir en forma efectiva los accidentes por mordedura.

Roberto F. Giménez
Médico Veterinario (U.B.A.)

MP: 6491

28 de SEPTIEMBRE – DIA MUNDIAL DE LA LUCHA CONTRA LA RABIA

Publicado el día 27/09/2017

Nunca nos vamos a cansar de insistir desde este Blog acerca de la importancia de prevenir esta enfermedad. La Rabia todavía sigue siendo un flagelo de preocupación Mundial. No es cierto que podemos relajarnos diciendo “aquí no hay Rabia”, porque simplemente no es verdad: en nuestra ciudad ha habido casos de Rabiá de tipo “aérea” (en murciélagos) por lo que tenemos circulación viral, esto es: el agente presente en nuestro ambiente.
Cada año el 28 de septiembre se celebra el Día Mundial de la Rabia. La fecha corresponde al aniversario del fallecimiento de Louis Pasteur, quien desarrolló la primera vacuna contra esta enfermedad.

La recomendación es muy sencilla: ¡VACUNE A SU PERRO Y A SU GATO!… a partir de los tres meses de edad y luego una vez por año.

En nuestra ciudad existe el servicio GRATUITO y lo da la División de Veterinaria y Zoonosis de la Municipalidad, allí en el Parque Independencia (averigüe días y horarios al 4550377).- A su vez, todos los veterinarios privados y matriculados pueden dar y certificar la vacunación de su animal de compañía.

Compartimos con ustedes un video realizado especialmente para esta jornada del Colegio de Veterinarios de la Provincia de Buenos Aires. El lema “Una Sola Salud” con el que concluye tiene que ver con las directivas de la Organización Internacional de Epizootías, que vincula la Salud Animal con la Humana y la Ambiental.

LAS CAUSAS DEL ABANDONO: OPINAN LOS QUE SABEN

Publicado el día 01/08/2017

En un Foro (*) dedicado al Control de Fauna Urbana formado por profesionales a cargo de centros de Zoonosis y servicios veterinarios oficiales de todo el país, se planteó una pregunta muy simple: “¿cuáles son las causas del abandono de animales de compañía?” La bibliografía en general señala a los problemas de comportamiento como la principal causa (**), sin embargo se reconoce que son variables difíciles de cuantificar porque ante una encuesta (al menos en nuestro país), nadie reconoce abandonar animales. Es decir, el “abandono de animales” está percibido como algo “malo” y no deseado, pocos reconocerán haberlo hecho, pero sin dudas es un proceso real. En general podemos decir que las causas de abandono se encuadran en alguna (o más de una) de estas variables:

  1. Comportamiento no deseado;
  2. Edad;
  3. Enfermedades;
  4. Circunstancias puntuales del grupo familiar (mudanzas, vacaciones, falta de tiempo para dedicarle al animal, etc)

 

Sin embargo insistir sobre esto sería tener una mirada muy reduccionista de la problemática. En el Foro de profesionales citado, se virtieron algunas opiniones muy interesantes:

Falta de empatía: el reconocimiento de las emociones ajenas. La empatía, otra capacidad que se asienta en la conciencia emocional de uno mismo, constituye la «habilidad popular» fundamental. Las personas empáticas suelen sintonizar con las señales sociales sutiles (comunicación no verbal) que indican qué necesitan o qué quieren los demás (incluidas las necesidades de los animales) y esta capacidad las hace más aptas para el desempeño de ciertas vocaciones. No es un tema de instrucción, dinero o clase social. Se trata de una capacidad emocional adquirida, los que no la tienen se llaman sordos emocionales. Algunas señales que emiten otros individuos o animales les pasan completamente desapercibidas.Tienen una incapacidad de conectar emocionalmente con los demás, lo que afecta a un amplio espectro de actividades (ej.: la compasión, las relaciones amorosas y la educación de los hijos). Las diferencias existentes en el grado de empatía se hallan directamente relacionadas con la educación que los padres proporcionan a sus hijos.”

“La principal causa obviamente es la falta de educación, la incapacidad de ver al perro o gato como un ser vivo y tomar responsabilidad por él”.
“Ignorancia y pobreza son algunas. Pero también veo gente con recursos que abandona porque el cachorro se porta mal o porque tiene sarna. No significa que vaya de la mano con lo económico, la falta de sensibilidad se puede dar en todos los casos.”

“El cachorro (para la gente) es una “cosa” más. Lo probamos, si no nos gusta lo descartamos. Esto es falta de conocimiento en educar al cachorro,se torna problematico y termina abandonado. Hay mucho mensaje errado en propaganda y marketing, donde se muestra la familia feliz con el Golden bonachón. Y eso no es real.”

“El abandono propiamente dicho es la clásica cajita con cachorros que dejan en la puerta de la veterinaria. Y no tiene nada que ver con la situación económica de la persona, sino con su condición cultural. Dejan los cachorros abandonados, de la misma forma que tiran basura a la calle o pañales descartables en los arroyos donde se baña la gente. No actúan con malicia, solo con una tremenda ignorancia. Hay mucho trabajo para hacer en en campo educativo.”
Es importante definir es qué es abandono. Según la RAE “ABANDONAR” es “Dejar solo algo o a alguien alejándose de ello o dejando de cuidarlo” y también “Descuidar las obligaciones o los intereses.”
Si consideramos a los tres pilares de la Tenencia Responsable como Atención Sanitaria, Alimentación y Contención, cualquier perro NO contenido que está en la calle sin supervisión está abandonado. En algún punto de su vida (o de su día) hay un humano que descuidó sus “obligaciones” y lo “dejó solo”.
Desde esta perspectiva, el panorama es complejo. Tendremos a los abandonados por el “Sistema” (los que “son de todos” también “son de nadie”) y los que son abandonados pero igualmente reclamados por sus dueños. Hay falta de información, ignorancia, negligencia y en muchos casos, una cultura con la que uno no está de acuerdo, pero cultura al fin. El tema es mucho más complejo que la “educación” desde el punto de vista formal. Es cultural, tomando como cultura a todas aquellas costumbres, creencias y saberes de una sociedad determinada. No se logran cambios “así nomás”.
Y usted… ¿qué opina?

Dr. ROBERTO F. GIMENEZ
Médico Veterinario (U.B.A.)
MP: 6491

(*) Veterinarios en Control de Fauna Urbana – Argentina (Julio 2017)
(**)- Patronek GJ, Beck AM, Glickman LT. “Dynamics of dog and cat populations in a community”. JAMVA 1997; 210:637-42.

MÁS EDUCACIÓN Y TENENCIA RESPONSABLE: la propuesta del Colegio de Veterinarios para Bahía Blanca

Publicado el día 08/06/2017

El 2 de Mayo pasado, el Distrito VII del Colegio de Veterinarios de la provincia de Buenos Aires acudió a la convocatoria de la Municipalidad de Bahía Blanca para modificar la Ordenanza 13948 sobre “Tenencia Responsable de Perros y Gatos”, normativa que ya tiene once años de emitida y nunca alcanzó a reglamentarse. Según la autora de la convocatoria, la edil Soledad Martínez, “se propuso trabajar escuchando todas las voces y quedamos en presentar propuestas escritas para la creación de un registro y un centro de adopción para animales“.
Respondiendo a la consigna, el Distrito VII con sede en nuestra ciudad, inició consultas y reuniones con sus matriculados, las cuales derivaron en las recomendaciones que se elevarán al Municipio. Dentro de éstas tiene un sitio protagónico la Identificación para la Tenencia, Guarda o Tutoría Responsable. El Distrito de profesionales propone “comenzar un programa de registro e identificación canina, comenzando con los móviles de castración por el método más conveniente” (esto es, chip o tatuaje gratuitos o cualquier método que el municipio considere viable). Agrega que todo animal que pasa por el sistema de esterilización quirúrgica (callejeros inclusive) debieran ser identificados y contar con un “Tenedor, Tutor o Guarda Responsable” para que el sistema tenga al menos el dato de quién llevó el animal al Móvil, de qué barrio y con qué antecedentes se cuentan. Esto permitirá concientizar a personas que asumen responsabilidad “a medias” sobre el animal (reclaman por el perro que deambula sin control pero no lo dan en adopción responsable jamás) y ayudará a revertir también lo que se considera un programa deficiente de Control de Fauna Urbana, puesto que se señala que las esterilizaciones se hacen sin planificación y objetivos claros.
La visión a futuro es que el 100% de los animales de la ciudad se encuentre identificado, pero el consenso de los profesionales recomienda al menos empezar con ciertos estratos, para de esa manera dar un puntapié inicial que inicie el camino hacie ese objetivo. A estos efectos, sería de gran utilidad incorporar las bases de datos de animales identificados ya existentes, como los del P.O.A. (Criadores del Perro Ovejero Alemán), el Kennel Club y las veterinarias particulares.

Otras propuestas que surgieron:

-derogar los artículos de la citada Ordenanza referidos a Perros Potencialmente Peligrosos por ser técnicamente inadecuados;
– evitar la instalación de un Refugio de Perros y Gatos, debido al comprobado fracaso de este tipo de iniciativas en Bahía Blanca y en el mundo;
-replantear el funcionamiento de un Centro de Control Veterinario, equipando el área sólo con algunos caniles para observación de mordedores sin dueño, evitando así las estadías “crónicas” y los animales “institucionalizados” (cumplimiento de la Ley 8056 de Profilaxis de la Rabia);
-apoyar iniciativas para la medición estadística de la población animal, ya que sin ese conocimiento es imposible conocer el “impacto” de cualquier medida que se tome;
-organizar los turnos en los Móviles de Castración en base a objetivos claros y con perspectiva sanitarista.

Finalmente, y aunque admitiendo que es un tema fuera “de la agenda” propuesta, los veterinarios de nuestra ciudad declaran que “estamos convencidos que hay un único camino que no se está recorriendo: EDUCAR, EDUCAR Y EDUCAR.

Dr. Roberto F. Giménez
Médico Veterinario (UBA)- MP: 6491

GATOS, EMBARAZOS y TOXO… ¿QUÉ?

Publicado el día 01/06/2017

¿Cómo puede un afectuoso y tierno gato, cómodamente despatarrado en el sillón, convertirse en el “Enemigo Público Nº 1” de la familia?. Muy simple: dejen que una mujer embarazada se acerque a él, para que todos griten con espanto “¡¡Cuidado!! ¡¡Toxoplasmosis!!” “Pero si antes me llamaban Minino…” diría el gato, si pudiera. Y la verdad, que el mayor riesgo que corre la mujer es ser rasguñada, si se le sienta encima al pobre felino… siempre y cuando tenga defensas contra la enfermedad (anticuerpos).

Veamos: los gatos transmiten la Toxoplasmosis, es cierto, y pueden tenerla en forma asintomática, inaparente. También es cierto que dicha enfermedad es un peligro potencial para el feto, especialmente en el segundo trimestre del embarazo. Por ello, los médicos suelen hacer el análisis de sangre para determinar anticuerpos contra el Toxoplasma gondii (palabra difícil, pero así se llama el bichito) apenas se enteran de la condición de futura mamá de su paciente. Esta suele ponerse contenta cuando dicho análisis dice “negativo”. Error: nada de anticuerpos significa que no hay defensas en el organismo para rechazar el parásito y evitar que pase, a través de la placenta, al bebé. Por eso, si Ud. es embarazada sero-negativa, forma parte de la población de riesgo, debiendo extremar sus cuidados.

FOTO: embarazoactual.com

El Toxoplasma es eliminado por la materia fecal de los gatos y necesita al menos un día para esporular y hacerse infectante. Por lo tanto es indispensable la higiene periódica del lugar en donde Minino hace sus necesidades, generalmente en un diario o en las piedritas sanitarias. La limpieza debería hacerse con guantes o dejar que lo haga otra persona, quien no tiene casi probabilidad de sufrir alguna enfermedad grave debido al Toxoplasma. Un buen arreglo sería que Ud. haga la cena y que su esposo limpie “la porquería” y después la saque con la basura.

Ahora, si cocina albóndigas o hamburguesas, debe saber que la manipulación de carne cruda es una fuente de infección de Toxoplasma más peligrosa aún que las heces de los gatos, por lo que debe lavarse bien las manos luego de trabajar con ella. Mejor: deje que su marido cocine las hamburguesas y limpie lo del gato (y negocie lo de poner la mesa y lavar los platos). Al fin y al cabo, Ud. es la que anda con la pancita y merece irse al sillón, a despatarrarse como Minino, lejos de las suciedades gatunas, la carne cruda y los avatares culinarios. Consulte a su médico y déjese mimar, al menos, por unos meses.

Dr. ROBERTO F. GIMENEZ

Médico Veterinario (U.B.A.)

M.P.: 6491