MICROCHIP PARA IDENTIFICACIÓN DE ANIMALES DE COMPAÑÍA: por qué sí… pese a todo

Publicado el día 07/07/2019

La Identificación de los Animales de Compañía por medio de microchips es un método sumamente generalizado en algunos países europeos y en Norteamérica, pero cuestionado en nuestro medio. Las razones en su contra suelen provenir de algunos sectores, que simplifican su postura con slogans tipo “El Chip es Cáncer” (o “Muerte”).
A primera vista la realidad es que cualquier elemento extraño al cuerpo que se inserte dentro del mismo tendrá una característica: generará reacción. Y cuando digo “cualquier elemento”, es cualquier elemento, quedando sólo excluídos los auto-injertos. Dentro de los elementos ajenos que habitualmente incorporamos al cuerpo del animal tenemos a las vacunas y sus coadyuvantes (siempre hay una reacción que puede ser desde imperceptible a patológica), los clavos intramedulares o placas óseas en casos de fracturas y los hilos de sutura interna en caso de cirugía (si, las famosas castraciones dejan mucho “residuo” en las perras).
De todas maneras,  para echar una mirada científica sobre la controversia, reproducimos aquí un artículo inédito, la revisión bibliográfica del Dr. Marcelo Álvarez, de la carrera de Medicina Veterinaria (Universidad Nacional de Río Negro), que indaga en las publicaciones más prestigiosas que trataron el tema.
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Un microchip es un pequeño chip electrónico encerrado en un cilindro de vidrio que tiene aproximadamente el mismo tamaño que un grano de arroz. El microchip en sí no tiene batería: se activa mediante un escáner que se pasa sobre el área y las ondas de radio emitidas por el escáner activan el chip. El chip transmite el número de identificación al escáner, que muestra el número en la pantalla.

Se inyecta bajo la piel con una aguja hipodérmica. No es más doloroso que una inyección típica, aunque la aguja es ligeramente más grande que las usadas para la inyección. No se requiere cirugía ni anestesia.

No es un dispositivo GPS y no puede rastrear a su animal si se pierde.

La Organización Internacional de Normalización, o ISO, ha aprobado y recomendado un estándar global para microchips. El estándar global está destinado a crear un sistema de identificación que sea consistente en todo el mundo. La frecuencia estándar ISO es de 134.2 kHz pero existen otros sistemas cuyas frecuencias son 125 kiloHertz (kHz) y 128 kHz por lo que si el sistema estándar ISO no es el sistema adoptado es necesario contar con lectores para cada una de las frecuencias.

Un estudio de más de 7,700 animales callejeros en refugios para animales mostró que los perros sin microchips se devolvieron a sus dueños el 21.9% del tiempo, mientras que los perros con microchips se devolvieron a sus dueños el 52.2% del tiempo. Los gatos sin microchips se reunieron con sus dueños solo el 1.8% del tiempo, mientras que los gatos con microchip regresaron a casa el 38.5% del tiempo. (Lord et al, 2009)

Los microchips son excelentes para una identificación permanente a prueba de manipulaciones, pero nada reemplaza un collar con etiquetas de identificación actualizadas. Pero si una mascota no lleva un collar y etiquetas, o si el collar se pierde o se retira, entonces la presencia de un microchip podría ser la única forma de encontrar al dueño de la mascota.

Una alternativa al microchip es el tatuaje permanente con dirección y número de teléfono del propietario/cuidador. Este requiere utilizar anestesia local y sedante sin excepción. Deben ser colocados en zonas con poca pilosidad ya que el crecimiento de los pelos lo enmascaran y también pueden desaparecer o difuminarse con el tiempo y volverse difícil de leer. Otro inconveniente que ante mudanza o cambio de número de teléfono del propietario debe realizarse otro tatuaje.

No se requiere mantenimiento para los microchips, aunque sí es necesario registrarlo y mantener su información de contacto actualizada en la base de datos de registro de microchip.

La Asociación Británica de Veterinarios de Pequeños Animales (BSAVA) mantiene una base de datos de reacciones adversas a los microchips. Desde que se inició la base de datos en 1996, más de 4 millones de animales han sido microchipeados y solo se han notificado 391 reacciones adversas (AVMA, 2009)

El trabajo de Moreno Correa, Moreno Gómez y Medina Cárdenas del 2015, Reacción a cuerpo extraño por implantación de un microchip en la Revista Cubana de Investigaciones Biomédicas coincide con esta observación luego de realizar una revisión sistemática de la literatura de PubMed para obtener publicaciones que describieran las respuestas histológicas (reacción a cuerpo extraño) de los tejidos peri-implantares durante la implantación subcutánea de microchips.

Cabe mencionar que estas reacciones no solo pueden ser ocasionados por la implantación de microchip sino que toda maniobra de inoculación en el tejido subcutáneo tiene probabilidades de producir una reacción a cuerpo extraño, como los puntos de sutura (Buracco, 2002) y las vacunas (Moore, 2010; Srivastav, 2012; Vascellari, 2003).

Y destacar que, aún frente a las reacciones adversas producidas por la implantación de microchips, los casos son de una muy baja presentación frente a las muertes que se producen a consecuencia de la anestesia de las cirugías: 0,1 % en Reino Unido, Canadá, Estados Unidos y 1,28 % en España (Redondo, 2016)

BIBLIOGRAFIA

  • AVMA 2009. Disponible online https://www.avma.org/KB/Resources/Reference/Pages/Microchipping-of-Animals-Backgrounder.aspx  
  • Buracco, 2002. Vaccine-associated-like Fibrosarcoma at the Site of a Deep Nonabsorbable Suture in a Cat. The Veterinary Journal 2002, 163, 105±107. Disponible online http://www.idealibrary.com
  • Moore G E, 2010. Adverse Vaccinal Events in Dogs and Cats. Vet Clin Small Anim 40 (2010) 393–407.
    Moreno Correa S. 2015. Foreign body reaction to microchip implantation. Rev Cubana de Investigaciones Biomédicas. 2015;34
  • Redondo JI, 2012. Mortalidad anestésica en España. Portal Veterinario. Disponible on line https://www.portalveterinaria.com/animales-de-compania/articulos/26273/mortalidad-anestesica-canina-en-espana.html
  • Srivastav A. 2012. Comparative vaccine-specific and other injectable-specific risks of injection-site sarcomas in cats. JAVMA, Vol 241, No. 5, September 1, 2012
  • Vascellari M, 2003. Fibrosarcomas at Presumed Sites of Injection in Dogs: Characteristics and Comparison with Non-vaccination Site Fibrosarcomas and Feline Post-vaccinal Fibrosarcomas. J. Vet. Med. A 50, 286–291

¿MOVIMIENTOS “ANTIVACUNAS” EN VETERINARIA?

Publicado el día 19/05/2019

Campaña de Vacunación Antirrábica en Bahía Blanca

Los llamados “Movimientos Anti-Vacunas” (para la OMS, la  “Renuencia a Vacunarse“) es una actitud que va creciendo año a año a tal punto que en el 2019 representa una de las cuestiones prioritarias para el máximo organismo de salud del mundo. Sin embargo, esta situación

no está limitada a la negativa de muchos padres para vacunar a sus hijos, si no que cada vez en más casos también se extiende dicho pensamiento (y acción) a los animales de compañia.

“Las familias cuidan de sus perros como si fueran un miembro más y lo hacen de acuerdo con sus creencias “, dice Rafael Laguens, el presidente 

de la Federación Europea de Veterinarios (FEV). “Si una persona decide no vacunar a sus hijos porque cree (sin fundamento alguno) que no es lo mejor para ellos, tampoco vacunarán a sus perros”, explica.

Y al igual que la renuencia a la vacunación en las personas, esta actitud en animales conlleva un gran riesgo para la salud de nuestros bichos. En un reciente artículo de la revista “Animal’s Health”  se advierte sobre el fenómeno: “los veterinarios del Reino Unido señalan una caída del 7% en las tasas de vacunación tanto para perros como para gatos entre 2011 y 2017, la cobertura de

 vacunas está disminuyendo peligrosamente, lo que no permitiría lograr el 70% de cobertura recomendada para garantizar la “inmunidad de rebaño”. Esto significa que las mascotas podrían estar nuevamente en riesgo de enfermedades dolorosas y mortales que aún no están bajo control.

Roxane Feller, Secretaria General de Animal Health Europe sostiene que “cuando sabemos que, en otras 

partes del mundo, aproximadamente 60.000 personas mueren cada año a causa de la rabia, en su mayoría proveniente de perros, esta actitud hacia la vacunación de mascotas en Europa es una preocupación grave. Las vacunas son herramientas de gran éxito en la prevención de enfermedades tanto para los animales como para las personas, pero la falta de una verdadera comprensión de cómo funcionan podría poner en riesgo a la población que se vería amenazada de nuevo con enfermedades mortales“.

En el caso puntual de Rabia, dicha enfermedad resulta de especial atención en nuestro país, ya que en países limítrofes como Bolivia están teniendo situaciones epidemiológicas preocupantes y nosotros mismos tenemos un estado de circulación viral activo: en lo que va del 2019 la cantidad de murciélagos positivos al virus ya ha superado el promedio histórico para la primera mitad del año. Se sabe que para mantenernos libres de casos de Rabia en animales y human

os, la única estrategia viable es mantener adecuados niveles de inmunización en la población canina y felina.

Los temores sobre la vacunación son infundados y basados más en habladurías que en datos ciertos. En humanos, ya se está hablando de brotes de viejas enfermedades (como el sarampión) debido a esta ideología. En el caso de los animales, no dejan de ser proyecciones antropocéntricas de las ideas de ciertos grupos, como la de intentar hacer vegano a un perro o a un gato, con la diferencia que el animal no puede elegir qué hacer ni exigir medidas preventivas para sí mismo.

La responsabilidad de la salud de nuestros amigos es toda nuestra y no podemos ni debemos defraudarlo.

ROBERTO F. GIMENEZ
Médico Veterinario (U.B.A.)
MP: 6491

Influenza (gripe) canina… ¿transmisible al humano?

Publicado el día 12/04/2019

Las enfermedades no son eventos estáticos, en donde lo que hoy pasa con una bacteria o un virus es una ley universal inmutable que se repetirá por toda la eternidad. Diversos factores ambientales y propios de los patógenos generan mutaciones o variaciones en el comportameinto de la enfermedad que sorprende a los investigadores.
Un reciente artículo de la American Society of 

Microbiology advierte sobre la eventualidad que el virus de la Influenza Canina (lo que se entiende por la “Gripe”) haya mutado y ahora puede contagiarse a humanos.

El artículo advierte que “la capacidad de los virus de la influenza A (IAV,

por sus siglas en inglés) para transmitirse (“saltar”) de las especies de reservorios animales a los humanos presenta una amenaza de pandemia continua. Las aves y los cerdos se consideran reservorios importantes de la diversidad genética viral (NOTA: recordar el alerta mundial sobre Gripe Aviar del año 2009!!) mientras que los equinos y los caninos se han restringido históricamente a ser estables y sin transmisión a los humanos.”
Sin embargo los investigadores demostraron que esa “estabilidad” no es tal, ya que obtuvieron virus de Influenza en perros del Sur de China potencialmente zoonóticos luego de distintas recombinaciones  de virus de cerdos.

Esto concuerda con otras observaciones de científicos, incluído el prestigioso Centro de Control de Enfermedades de Atlanta (CDC) que aunque admite que aún no se han detectado casos en humanos, advierte sobre la enfermedad.
“los virus de influenza están en constante cambio y es posible que los virus de influenza canina sufran modificaciones y puedan infectar a los seres humanos y diseminarse fácilmente entre las personas. Las infecciones en humanos con nuevos virus de la influenza A (nuevos, no humanos) contra los que la población humana tiene poca inmunidad resultan preocupantes debido a la posibilidad de que se desate una pandemia. ”

Sin temores ni alarmismos, debemos entender que la cercanía con nuestros animales de compañía harían muy difícil el control de enfermedades como ésta, razón por la cual resulta siempre importante cumplir con uno de los preceptos básicos de la Tenencia Responsable: brindarle a nuestros perros toda la atención veterinaria que necesite.

MV Roberto F. Giménez
MP: 6491

Los Murciélagos, la Rabia y Nosotros”

Publicado el día 08/10/2018

Un tema que permanece vigente y que genera cada vez más consultas a medida que se acercan los meses de calor: el tema de los murciélagos. Al respecto, compartimos conceptos del Colegio Veterinario de la Provincia de Buenos Aires, que se expide sobre estos particulares bichitos y el riesgo de transmisión de la Rabia:

“En lo que va de 2018 el Departamento de Zoonosis Urbanas de la Dirección de Epidemiología del Ministerio de Salud de la Provincia de Buenos Aires confirmó 89 casos de rabia en murciélagos. Ante este panorama, el Colegio de Veterinarios Bonaerense incentiva la vacunación de perros y gatos.

El Departamento de Zoonosis Urbanas de la Dirección de Epidemiología del Ministerio de Salud Provincial dio a conocer que durante este año ya se registraron 89 casos de rabia en murciélagos insectívoros en la provincia de Buenos Aires, el último fue en el mes de septiembre en Lobería. De esta manera, a pesar de las metas propuestas por la Organización Mundial de la Salud de erradicar la enfermedad, el tema parece estar cada vez más vigente en Argentina.

Cómo actuar en caso de encontrar un murciélago:

– Si se encuentra dentro de un domicilio, se debe intentar que salga solo. De no ser posible, debe aislarse y llamar a Centro de Zoonosis del Municipio al que pertenecen.
– Aunque parezca muerto, no se debe tocar: se debe evitar la exposición a mordeduras. Alejar a los niños y mascotas del lugar.
– Quienes encuentren murciélagos de día, heridos o muertos, deben aislarlos y comunicarse inmediatamente con el Centro de Zoonosis para que puedan realizar las pruebas pertinentes.
– Enseñar a los niños sobre el riesgo de jugar con murciélagos: no son una mascota, no se debe tratar de alimentar ni de manipular. No es habitual que estos animales estén visibles de día y menos en el piso, siendo en estos casos muy probablemente un animal enfermo, con altas probabilidades de tener y contagiar rabia.
– Si el murciélago mordió a una mascota, debe llevarse de urgencia al Centro de Zoonosis del Municipio más cercano o consultar con un profesional veterinario.
– Si el murciélago mordió a una persona, debe concurrir inmediatamente a un hospital.”

Fuente: Prensa – Colegio de Veterinarios de la Pcia. de Bs. As.

EL MANEJO DE LOS RESIDUOS URBANOS, EL ECOSISTEMA Y LOS PERROS

Publicado el día 08/07/2018

Hace muchos años, en un Congreso sobre Leptospirosis (enfermedad bacteriana que las ratas pueden transmitir a perros y humanos a través de la orina) un disertante del cual no recuerdo el nombre dijo: “el problema de los perros callejeros es el de la gestión de los residuos”. En ese momento no lo entendí o lo entendí a medias, pero tiempo después, estudiando ecología de las poblaciones, pude acercarme mejor al concepto.
Para arrancar, algunas cuestiones teóricas: se llama ECOSISTEMA a la “comunidad de los seres vivos cuyos procesos vitales se relacionan entre sí y se desarrollan en función de los factores físicos de un mismo ambiente” (definición de la Real Academia Española). Aunque los libros de texto suelen ilustrar este concepto con un paisaje de mantañas o ríos, la realidad es que una CIUDAD como la nuestra también es un ECOSISTEMA. Tiene todo lo que se necesita para serlo, un componente inanimado, abiótico, sin vida y también uno animado, biótico, con vida. Más académicamente hablando: un BIÓTOPO (el terreno, las calles, las casas, la parte inanimada de la ciudad) y una BIOCENOSIS (organismos, vegetales o animales). Perros y personas formamos parte del componente animado, la Biocenosis, de este ecosistema urbano.
En un ecosistema, cualquiera sea, los organismos viven y se reproducen según los recursos que les ofrece el ambiente. De una forma simplificada, esos recursos son alimento, refugio y ausencia de depredadores. Todo esto le es ofrecido a los perros “sueltos” (callejeros, vagabundos) en el ambiente urbano. Ellos no tienen depredadores directos, aunque las causas de decesos no naturales puedan ser varias, desde accidentes de autos hasta envenenamientos masivos. Por otra parte, en una ciudad, la oferta de refugio es abundante: construcciones, parques y sitios abandonados configuran un paisaje que ayuda a combatir las inclemencias del tiempo. Y queda el tema del alimento, que es el punto al que queríamos llegar.
El alimento otorga a los organismos vivos la energía necesaria para sus procesos naturales. La reproducción es uno de ellos. En la mayoría de las especies (entre ellas, el Canis lupus) hay un consenso general en afirmar que la reproducción es una función “de lujo”. Si la nutrición es adecuada, la reproducción es posible. En el caso de carencia o limitación alimentaria, todos los procesos reproductivos se retardan o directamente se suspenden. El intrincado mecanismo hormonal que necesita un individuo para ser fértil suele depender de la reproducción y de la ausencia de stress. La naturaleza es sabia: si algún recurso escasea o un peligro abunda… ¿para qué traer más individuos al mundo? ¿Qué sentido evolutivo tendría tener más bocas que alimentar en épocas de “malaria”?. En tiempos difíciles y en el caso de las perras, si bien el ciclo ciclo sexual no necesariamente se interrumpa por completo, si puede espaciarse. Sabemos que los lobos tienen una camada por año e incluso cada año y medio. La domesticación redujo el período de celo y lo transformo en dos por año, pero esto es cierto en animales cuidados y bien alimentados, viviendo bajo la protección de una familia. No es ilógico pensar que en el caso de los animales en situación de calle, el ciclo se acerque más a “lo natural” de la especie y las camadas se reduzcan. A lo largo de la vida del animal, la cantidad de cachorros que deje de descendencia será mucho menor que aquel teórico “6 a 8 cachorros cada 6 meses”. Eso impactará directamente en el crecimiento poblacional.
¿Qué alimentos ofrece el Ecosistema Urbano? De dos tipos: la alimentación “solidaria” de las personas que ponen platos de balanceado en la vía pública… y la basura, por más duro que suene.
Los residuos comestibles pueden ser un recurso importante para el mantenimiento de la población de perros y gatos urbanos. En una reciente nota de “La Nueva.com”, el autor apunta que en Bahía Blanca sus habitantes desechan 40 gramos de alimentos diarios. Proyectados a los 301.572 habitantes censados en el 2010, la ciudad desperdicia poco más de 12 toneladas de comida aprovechable todos los días.

Jugando un poco con las cifras y según la ciencia de nutrición animal, un perro necesita entre un 5% a un 7% de su peso corporal por día, con una variabilidad del 20% (esta cantidad se reduce con los alimentos comerciales, debido a su característica de “balanceados”). Para simplificar, supongamos que el peso promedio de los perros en la calle es de 10 kg y que consumen el 5% del peso vivo por día (500 gr), esas 12 toneladas citadas alcanzarían para alimentar a 24.000 animales. Si los datos teóricos de población animal indican que la ciudad cuenta con 1 perro cada 4 habitantes, y de ellos el 40% deambula en la vía pública, tenemos que el residuo comestible alcanzaría para alimentar casi al 80% de esos 30.000 perros.

Y no hay mucho que agregar: el ecosistema se sustenta a sí mismo y mientras los recursos continúen disponibles, las especies que viven en él tenderán siempre a crecer.

Es por esto que es necesario el control ético de la Fauna Urbana pero también un control ambiental de los recursos que ofrece la ciudad. No se trata de “matar de hambre” a los perros, porque siempre habrá quién los alimente, pero si de gestionar adecuadamente los residuos para aprovechar todas las ventajas que eso conlleva, principalmente relacionadas con la salud ambiental, de las personas y de los animales, no perdiendo nunca de vista el concepto universal de “Una Sola Salud”.

DR. ROBERTO F. GIMÉNEZ
Médico Veterinario (U.B.A.)
MP: 6491

2018: PRIMER CASO DE RABIA  EN LA PROVINCIA DE BUENOS AIRES

Publicado el día 16/01/2018

Imagen ilustrativa

La Municipalidad de Pinamar informó sobre un caso confirmado por Laboratorio de Rabia en un gato en la localidad de Valeria del Mar. Según el comunicado oficial, el animal manifestó síntomas neurológicos y falleció luego de morder a su dueña. Enviada una muestra a Zoonosis Urbanas del Ministerio de Salud de la Provincia de Buenos Aires (en Avellaneda), el Laboratorio confirmó la enfermedad.

Por su parte, el  Área de Zoonosis Municipal inició la vacunación preventiva a todos los animales a 500 metros a la redonda del domicilio del gato. De esa manera se aplicaron 167 dosis de vacuna antirrábica, junto con el reparto de folletería educativa. El entorno familiar del animal también fue vacunado.

Se sabe que el gato era semi-domiciliario (tenía salidas frecuentes) y que deambulaba por una arboleda cercana colonizada por murciélagos. Estaba vacunado, pero dos o tres años atrás, por lo que su estado de inmunidad sería incompleto.

El año 2017 cerró con casos de Rabia en Murciélagos reportados en CABA, Córdoba, La Pampa, Santa Fe y la Provincia de Buenos Aires. Eso da cuenta que la “circulación viral” en el ambiente se mantiene y que probablemente aumente. La Rabia de los Murciélagos puede ser transmitida a otros animales y al hombre. También es importante saber que en países limítrofes como Bolivia se registraron casos humanos.

Si bien es milenaria, la Rabia es una enfermedad que aún no se ha podido controlar en el mundo. En nuestro continente, a la mencionada “circulación viral” se le agregan como factores de riesgo las bajas coberturas vacunales, el incremento del número de “perros callejeros” y de “jaurías ferales”, los movimientos migratorios de personas y animales y la malinformación intencionada de algunos sectores que sostienen que “la Rabia no existe”.

Por eso, nunca dejamos de recomendar la importancia de prevenir esta enfermedad:

  • Vacunando perros y gatos a partir de los tres meses de edad;
    Repitiendo la vacuna una vez por año;
  • Ejerciendo la Tenencia Responsable y evitando la deambulación sin control de nuestro animal de compañía;
  • Colaborando con la Observación Antirrábica si nuestra mascota mordió a una persona;
  • Consultando a un Veterinario ante la menor duda o por la aparición de síntomas neurológicos.

Le dejamos un video que aclara muchos mitos sobre la Rabia

Dr Roberto Giménez
Médico Veterinario (UBA)
MP 6491

FUENTES:
Ministerio de Salud de la Nación
Colegio de Veterinarios de la Provincia de Buenos Aires
Informe Técnico sobre un Caso de Rabia Felina en Valeria del Mar (Municipalidad de Pinamar)

LA PIROTECNIA (otra vez) PERO HAY MÁS CONSEJOS!!

Publicado el día 18/12/2017

Campaña “Bahía Sin Pirotecnia”

Una vez más, para esta época, volvemos a un tema repetido: el temor de los animales de compañía a la pirotecnia de las Fiestas.
En un artículo del año pasado explicamos las bases comportamentales del problema y la necesidad de tratar durante el año las Fobias asociadas a los estruendos.
Sin embargo, esos tratamientos llevan tiempo y ya estamos a días de la Navidad y el Año Nuevo. ¿Qué hacemos? He aquí algunos tips:

  • Interponga muchas puertas o barreras entre el Bobby y la calle: no es momento de dejarlo en el patio de adelante, aunque habitualmente se quede ahí todo el año. El ataque fóbico por pirotecnia va a correr por completo el eje del comportamiento normal del animal. No va a ser el mismo, incluso puede llegar a adquirir habilidades extraordinarias, como saltar un paredón que en apariencia era infranqueable.
  • De ser necesario, enciérrelo. Una habitación (un lavadero, un galponcito) preparados para tal fin, sin grandes ventanales de vidrio ni nada que pueda ser atravesado o lastimarlo.
  • Póngale música fuerte o prenda el televisor, cualquier sonido al que esté habituado y que supere o enmascare al de la pirotecnia.
  • No lo consienta de más. Si muestra temor, procure continuar con su vida, como si nada. No lo alce ni le acaricie ni le hable explicándole las bases antropológicas del festejo navideño. Él no lo entenderá y sólo captará que su miedo fue aceptado y premiado.
  • No lo ate con una correa a un árbol. En la desesperación, el bicho puede girar en redondo hasta ahorcarse.
  • Por las dudas, póngale collar con una chapita o al menos un llaverito como el de la imagen (salen 5 pesos). En esa chapa o llavero ponga su celular, nada de “Bobby”, porque no será un dato que sirva en caso que se pierda, aún tomando las previsiones que recomendamos en esta nota.
  • No deje de consultar con su Veterinario de confianza, tal vez haya que medicar.

 

En el flyer que ilustra esta nota queda claro que adherimos a la campaña #BahiaSinPirotecnia, la cual está organizada por ONG’s de padres de chicos con autismo y entidades animalistas, todas en apoyo al cumplimiento de la Ordenanza 11252, que a pesar de datar del año 2000, sabemos que no se respeta. No sólo los perros con fobia sufren con los petardos, también los chicos autistas, los ancianos y los pájaros, además de las personas que se accidentan y los incendios que se producen. Más allá de las puniciones, la campaña intenta promover CONCIENCIA sobre el sufrimiento del otro y no podemos estar más de acuerdo con eso.

Roberto F. Giménez
Médico Veterinario (UBA)
MP: 6491

¿POR QUÉ MORDIÓ EL BOBBY?

Publicado el día 17/10/2017

“El perro mordió porque…
… le demostré temor”
… él huele a la gente mala”
… algo le habrás hecho”
… es medio loquito”

El llamado “Accidente por Mordedura” se ha convertido en sí mismo en un problema de Salud Pública, en la que al menos 100.000 personas por año son afectadas solamente en la Provincia de Buenos Aires. Lo llamativo resulta en que al momento de definir (“peritar”) dichos eventos, el común de la gente tiende a simplificarlos con explicaciones como las de arriba.
La agresión de un perro a una persona es un comportamiento complejo, esto significa que son múltiples los factores que pueden llegar a desencadenarla. De todas maneras, existen en algunos tipos de agresión una mayor frecuencia en función al estado fisiológico del animal y relacionado con ciertas hormonas.


Las agresiones caninas se clasifican en:

1. Agresión por predación: no es una verdadera agresión y es facilitada por el hambre

2. Agresión territorial/materna: tiene por objeto proteger el territorio del grupo y la defensa de la cría. Es netamente hormonal y es casi el único tipo de agresión controlable por la castración. Se puede observar en perras agresivas en pseudogestación (“falsa preñez” o “embarazo psicológico”) e incluso en perras tratadas con pastillas anticonceptivas.

3. Agresión jerárquica: desencadenada en la competencia jerárquica, tiene un factor social y se relaciona con el acceso recursos del grupo (espacios, alimento y contactos). Son más frecuentes entre individuos del mismo sexo.

4. Agresión por irritación: es la forma de agresión más frecuente, se desencadena por dolor, frustración, privación de alimento, manipulación en un contexto de temor, presión física.

5. Agresión por miedo: es el tipo de agresión más peligroso, desregulado y múltiple, el objetivo es encontrar una vía de escape. Es una agresión frecuente en un animal que se encuentra refugiado, en un canil o debajo de un mueble, donde no tiene escapatoria.
6. Agresión re-dirigida: cuando el animal desencadena su agresividad hacia un individuo (por ejemplo, otro perro) e intercede un tercero (por ejemplo, el dueño). Ocurre frecuentemente cuando las personas buscan cortar una pelea entre perros, alguno de éstos muerde “lo que se le cruza”.
Tenemos también otra clasificación, que también es importante, y que tiene que ver en cómo se presentan:

a)- Agresividad Reaccional: responde a un estímulo y tiene toda una secuencia: el perro observa fijo, se le paran los pelos del lomo, alza las orejas, lleva la cola a “media asta”, vocaliza (gruñe, ladra), muestra los dientes y finalmente muerde;

b)- Agresividad Instrumentalizada: se “saltea” todas las señales previas, evoluciona de la pasividad al ataque sin escalas.

Ante un accidente por mordedura, luego de las curaciones de rigor si hubo heridas, debemos calmarnos y reconstruir mentalmente el hecho, para compartir los detalles con el Veterinario. Éste sabrá contextualizar el problema y sobre todo evaluar los riesgos a futuro con el animal. Muchos de los estados que llevan al animal a morder influirán en su propio pronóstico.

Roberto F. Giménez

Médico Veterinario (U.B.A.)

MP: 6491

PERROS POTENCIALMENTE EQUIVOCADOS

Publicado el día 08/10/2017

Lamentablemente se está haciendo común en nuestros medios la aparición de titulares como “Pitbull hiere gravemente a un niño” o “Rottweiler ataca a una persona”, subrayando siempre la condición de la raza del atacante antes que cualquier otro dato. Estos hechos (que son reales) derivan siempre en polémicas relacionadas con las llamadas razas “potencialmente peligrosas” y también con intentos de regularlas. La base “científica” (las comillas están bien) de estas iniciativas implicaría que el comportamiento de ciertos tipos de animales están impresos en los genes.
De más está decir que no hay un asidero teórico veraz para dicha afirmación. El comportamiento es una función compleja cuya base biológica no depende de un sólo gen y además en mayor medida está influenciado por el entorno: el comportamiento de la madre, el sistema de crianza, la relación con el ambiente, los humanos y los otros animales, etc. Todos los perros son genéticamente iguales y las variaciones morfológicas del animal (alto, peso, forma de cráneo) no se ha comprobado que estén ligados a la conducta. Pretender decir que un determinado perro por el hecho de tener tal o cual tamaño o aspecto es agresivo o “potencial asesino” se encuadraría dentro de las llamadas “teorías del determinismo genético”, abandonadas por la ciencia hace más de cien años. De hecho, allá por el siglo XVIII en la Viena Imperial un anatomista llamado Franz Joseph Gall esbozó los primeros trabajos de la llamada “Frenología”, ciencia que consistía en explicar conductas criminales en las personas en relación a la forma y dimensiones del cráneo. Gall medía cráneos obtenidos en las prisiones e intentaba correlacionar sus características con las conductas que esas personas habían tenido en vida. La “Frenología” es considerada hoy una pseudociencia y a nadie se le ocurriría decir que un humano es “potencialmente asesino” basándonos en si es cabezón o no. Sin embargo aceptamos dichas teorías con los perros.
La influencia de los medios es importante en esto. ¿Por qué? Porque un titular como los que ejemplificaba más arriba tiene más fuerza que “Perro hiere a niño” (así, en general). Un “villano” claro y reconocible horroriza lo suficiente pero deja tranquilo a la mayoría. Es la base del cine de Hollywood, que ha ido cambiando de villano según la época y conveniencia política: los indios, los nazis, los vietnamitas, ahora los terroristas iraquíes, etc. Es el mismo mecanismo: el “malo” es muy malo pero es diferente a nosotros y a la mayoría, cosa que sea perfectamente identificable, aunque al mismo tiempo no permite estigmatizar a toda una especie. Pitbulls, Dogos, Dobermans, etc. no son las razas más comunes en nuestras calles, pero señalarlas colabora con esta “frenología” perruna.
A propósito de “razas más comunes”: es paradójico que “lo más común” sea precisamente el “perro común”; el sin raza, el mestizo. Los registros del Instituto Pasteur determina históricamente que más de la mitad de los accidentes por mordedura involucra a éste tipo de perros y no a los “puros”, y que el 30 al 40% restante de los ataques se dividen entre todas las demás razas (más de 400). Sin embargo, los titulares y las leyes de regulación apuntan a la minoría, a las pocas razas grandes. Será por este absurdo epidemiológico que esa legislación fracasa en el mundo. Países que tenían leyes de “Perros Potencialmente Peligrosos” (como Holanda, Gran Bretaña, Alemania, Italia, Nueva Zelanda) las están derogando. No cambió en absoluto la accidentología. Y para empeorarlo todo, se hace mal uso del idioma: “potencial peligro” es la definición de “riesgo”, por lo tanto el término correcto sería “perro riesgoso”…. pero suena feo, no?
Hay que reconocer que existen algunas verdades: un perro grande y potente hace más daño cuando muerde que uno pequeño. La pregunta es: ¿cuando muerde… a quién? La peligrosidad de un perro de gran porte no anula otra verdad: el accidente por mordedura es grave no sólo por el tamaño del perro, si no también por el de la víctima y su condición. Un FoxTerrier o un Cocker ensañado con un bebé puede desfigurarlo. Una persona inmunosuprimida, incoagulada, ancianos, pacientes con problemas de cicatrización, etc. tendrán también múltiples complicaciones por un ataque de un perro, cualquiera sea su tamaño. A los fines de evaluar a los perros luego de un accidente por mordedura, el etólogo J. Dehasse desarrolló una test que establece una escala de riesgo del animal en base a detalles de dicho accidente. La condición de peso, edad y sexo de la persona mordida es fundamental para determinar el potencial peligro, son variables que no deben dejar de tenerse en cuenta.
Los accidentes por mordedura nunca son aislados. Hay avisos, hay antecentes, factores predisponentes y determinantes y hay un entorno que también actúa. Son situaciones complejas que cuando se intentan simplificar, no se hace más que aumentar el riesgo a que se repitan porque nunca se resuelven. Las normativas de “Perros Potencialmente Peligrosos” no hacen si no “barrer debajo de la alfombra” las causas de estos accidentes, incluso dan una falsa idea de seguridad para quien tenga un perro chico o de raza indefinida.
Entonces, ¿no hay que legislar sobre este tema?. Si, por supuesto…. pero sobre las causas de fondo, no sobre “las formas”. Decíamos que la motivación de fondo de una agresión canina es compleja, para resumirlas, se conocen seis tipos: agresión jerárquica, por irritación (dolor), por miedo, predatoria (caza) territorial/maternal y redirigida. Muchas de estas son graves cuando no existen los “autocontroles”, estos son los “stop” que todo perro debe tener para interactuar con otros perros y con nosotros los humanos. Una de las causas más frecuentes por esta falta de autocontroles provienen de deficientes sistemas de crianza. Sin dudarlo, la madre es la mejor criadora, al principio “apega” al cachorro para que tome su leche, pero luego empieza a destetarlo, a desapegarlo. Mientras tanto, le aplica “correctivos” cuando la cría incurre en una conducta indeseada, por ejemplo, morder excesivamente las mamas. Con el castigo de la madre (un empujón o hasta una pellizco en el cuello con los dientes), el cachorro aprende hasta dónde debe morder y hasta dónde no. Esto es lo que se llama “la adquisición de la mordida inhibida”, que tienen que tener todos los perros después de los tres meses. A partir de esa edad, los perros no deben morder animales o personas ni aún jugando. Sin embargo, muchos criadores sacan a las crías de al lado de sus madres mucho antes de haber completado su apendizaje natural. Así, crian un potencial mordedor, un perro que no distinge el hueso que le dieron para jugar del brazo de un niño. Es un desequilibrio, un defecto de desarrollo, una mala praxis de crianza. Eso hay que legislarlo, regular la cría, que no la haga cualquiera y de cualquier modo, tal como ocurre ahora.
Las razas de los perros no tienen la culpa, no hay genética ni “frenología” en este asunto. Si hay PATRONES DE CRIANZA para las distintas razas, formas de hacer las cosas (mal) que se transmiten de criador a criador o se averigüan en un grupo de Facebook. Hay personas que en forma reiterada crían animales agresivos y el panorama se agrava, porque se quedan con lo que ellos consideran que son sus “mejores madres” sólo por su aspecto físico. Sin embargo, si éstas son desequilibradas, aún dejandole los cachorros por todo el tiempo necesario, nunca estarán en condiciones de dar crías equilibradas.
Hay que legislar sobre las personas, no sobre los animales, hacer registro y control de criadores y de personas cuyos perros son “mordedores seriales”. No se trata sólo de “estigmatizar” o no a una raza por una cuestión ética, se trata de hacer lo que es correcto para prevenir en forma efectiva los accidentes por mordedura.

Roberto F. Giménez
Médico Veterinario (U.B.A.)

MP: 6491

28 de SEPTIEMBRE – DIA MUNDIAL DE LA LUCHA CONTRA LA RABIA

Publicado el día 27/09/2017

Nunca nos vamos a cansar de insistir desde este Blog acerca de la importancia de prevenir esta enfermedad. La Rabia todavía sigue siendo un flagelo de preocupación Mundial. No es cierto que podemos relajarnos diciendo “aquí no hay Rabia”, porque simplemente no es verdad: en nuestra ciudad ha habido casos de Rabiá de tipo “aérea” (en murciélagos) por lo que tenemos circulación viral, esto es: el agente presente en nuestro ambiente.
Cada año el 28 de septiembre se celebra el Día Mundial de la Rabia. La fecha corresponde al aniversario del fallecimiento de Louis Pasteur, quien desarrolló la primera vacuna contra esta enfermedad.

La recomendación es muy sencilla: ¡VACUNE A SU PERRO Y A SU GATO!… a partir de los tres meses de edad y luego una vez por año.

En nuestra ciudad existe el servicio GRATUITO y lo da la División de Veterinaria y Zoonosis de la Municipalidad, allí en el Parque Independencia (averigüe días y horarios al 4550377).- A su vez, todos los veterinarios privados y matriculados pueden dar y certificar la vacunación de su animal de compañía.

Compartimos con ustedes un video realizado especialmente para esta jornada del Colegio de Veterinarios de la Provincia de Buenos Aires. El lema “Una Sola Salud” con el que concluye tiene que ver con las directivas de la Organización Internacional de Epizootías, que vincula la Salud Animal con la Humana y la Ambiental.