¿PUEDE MI PERRO DORMIR SOBRE LA CAMA?

Publicado el día 26/07/2016

perro en la camaEsta es una de las preguntas más frecuentes entre los que adoptan un cachorro, como en tantas situaciones que tienen que ver con el comportamiento animal, la respuesta es “depende”.
Sabemos que los perros se manejan entre sí y con los humanos en base a una estructura jerárquica. Hay un líder de la jauría, algunos miembros que están en competencia y otros que son sumisos. La forma en que se organizan es por medio de las cosas que para la especie canina es importante, esto es: el alimento, los contactos y los espacios.
Los perros se comunican por el alimento decidiendo quíén tiene acceso prioritario a él, quién come primero, en dónde y de qué forma. Se comunican por medio de los contactos tomando en cuenta el acercamiento físico entre los miembros de la jauría, quién puede irse y quién quedarse, quiénes interactúan entre sí y quienes no. Por último, en el control de los espacios está fundamentalmente el control del ambiente en donde está la jauría. Imaginemos a un grupo de lobos en reposo, luego de un día agitado de cacería: el Macho Líder adoptará una posición alta desde donde pueda tener una visión amplia de todos, vigilando así quién está y quién no. Si esta posición es en los lugares “de paso”, mucho mejor: impedirá que la jauría se disgregue, porque el poder y la seguridad de la misma está en el número. Las posiciones altas y en lugares estratégicos significan mucho en el “lenguaje perruno”, es una de las llamadas “prerrogativa de dominante”.
Y aquí vienen las malas noticias: la cama es una posición alta y el paso o la puerta del dormitorio son lugares estratégicos. Cuando nosotros le damos a un perro una o varias “prerrogativa de dominante”, le estamos diciendo: “vos mandás”. Todo bien, es una decisión personal dejar que el Bobby sea el jefe de la familia, pero… el cortocircuito se daría cuando después le queremos dar una orden. Lo recomendado siempre que toda la familia se jerarquice por sobre los animales de la casa, pero por sobre todo, que nuestras señales de líderes sean claras. Es un contrasentido darles el mando y luego pretender decirles qué hacer y mucho menos retarlo. Estaríamos frente a una incoherencia en nuestra dorma de comunicarnos con ellos: primero le decimos que son los “capos” y después queremos que nos obedezcan. Estos mensajes contradictorios no son nada buenos y pueden colaborar fuertemente con la aparición de trastornos de comportamiento: sociopatías, ansiedades, agresividad, etc.-
Entonces, volviendo a la pregunta del título, la primera recomendación (desde el punto de vista comportamental, aparte del sanitario) es que NO sería conveniente que el perro duerma en nuestra cama, sobre todo en las etapas de desarrollo. Eso le daría prerrogativas de dominante que no son deseables y que en algún punto puede ser difícil de manejar.
Ahora bien, cuando ya estamos seguros que tenemos bien establecidas las jerarquías dentro de casa, cuando nuestro perro es equilibrado, mimosón y “cero” agresivo, ahí podemos (nosotros) invitarlo a compartir una posición alta. La decisión es nuestra, nosotros damos la orden “subí!” o “vení!” y no se crean fallos en la comunicación. Tenemos que evaluarlo con cuidado y conciencia, porque a veces lo que para nosotros puede resultar simpático o una muestra de cariño, en el fondo puede ser contraproducente para la relación entre nuestro amigo de cuatro patas y toda la familia.

 

Dr. Roberto F. Giménez

Médico Veterinario (UBA)

M.P.: 6491