¿POR QUÉ TANTAS VACUNAS?

Publicado el día 01/11/2016

En un interesante artículo del especialista en inmunización Dr. Leonardo Mauro, se aborda uno de los temas que son más frecuentes en la clínica diara: “¿por qué hay que ponerle tantas vacunas a los cachorros?”
Entendemos como “vacuna” al preparado que le damos a un animal para que éste desarrolle inmunidad (defensas) contra la enfermedad que queremos prevenir. En los perros, las vacunas que se aplican en nuestro país son Rabia, Distemper (Moquillo), Hepatitis, Adenovirus tipo 2, Parvovirosis, Coronavirosis y Parainfluenza dentro de las virales, que son las que más habitualmente se utilizan. Se agregan Leptospirosis y Bordetellosis (bacterianas), Giardiosis y Leishmaniosis (parasitarias) y a Microsporum canis (un hongo).

Esta es una enumeración, la realidad práctica es que la forma de vacunando-un-perroaplicarlas (el llamado “Esquema o Plan de Vacunación”) tiene muchas variaciones que tiene que ver con la situación epidemiológica de un lugar o tiempo determinado, la realidad sanitaria del paciente y la experiencia del profesional que interviene. Aunque por supuesto también existen reglas generales a seguir para prevenir estas enfermedades.

Pero volviendo a la pregunta del título y según el artículo citado, “normalmente una primera vacunación temprana (6 semanas) inducirá la producción de anticuerpos en cantidad suficiente para proteger solamente a un porcentaje reducido de los cachorros vacunados, el gran problema resulta en saber cuáles son los cachorros que quedaron inmunizados. Frente a esta duda lo mejor es colocar una segunda vacuna igual a la primera, con un intervalo establecido por el médico veterinario, ésta vacuna producirá anticuerpos en cantidad suficientes para proteger a otro porcentaje de animales, mayor que los vacunados con la primera, pero no a todos. Nuevamente la mejor solución es vacunar con una tercera dosis, ya que ésta protegerá a “casi” la totalidad de los animales vacunados.”
Agrega que “existe un grupo de cachorros que recibieron altas cantidades de anticuerpos maternos, a los que será adecuado aplicar una dosis extra. El Médico Veterinario es la persona idónea para interpretar y definir esta situación.”

Además advierte que “no podemos asegurar que el 100 % de los animales habrán quedado protegidos, pues lamentablemente existen cachorros (no respondedores) que aunque les pusiéramos 5 o más vacunas su organismo no estará preparado para producir anticuerpos y células específicas contra la enfermedad que se quiere prevenir, esto es bastante raro, pero debemos tenerlo en cuenta.”

Asimismo surge la pregunta: lo vacunamos y a los pocos días se enfermó, entonces ¿Qué pasó? “Lo más probable es que el animal se hubiera infectado antes de que las defensas estuvieran en cantidades suficientes para evitar la enfermedad. Recordemos que luego de aplicada la vacuna los anticuerpos empiezan a aparecer y aumentar en cantidad suficiente para proteger a partir del día 10-14, de modo que existe un periodo de 2 o más semanas en que el animal estará desprotegido. Otras posibilidades son que la elección de la vacuna no sea la adecuada, que no haya estado refrigerada, o que el perro o gato no responda a alguno de los antígenos contenidos en las vacunas, etc.”

Finalmente entendemos por qué hay que re-vacunar todos los años: “muchos animales pueden mantener anticuerpos y células específicas por más de 2-3 años, a veces puede ser por 5 años o más, pero el problema es que no sabemos cuales de todos son los que tienen esta suerte, ni contra qué enfermedad.”

FUENTE: MV. Leonardo Mauro – ldmauro@gmail.com

M.V. Roberto F. Giménez
Médico Veterinario (U.B.A.)
M.P.: 6491