OBEDIENCIA BÁSICA #1 – Qué es y para qué sirve?

Publicado el día 19/03/2020

La Obediencia Básica consiste en que el perro logre acatar dos o tres órdenes sencillas que de alguna forma sirvan como “comodines” o “fusibles” cuando necesitemos que nos preste atención o que cese con una acción negativa. En estos casos, cuando el perro está haciendo algo que no nos agrada, en vez de castigarlo por ello (refuerzo negativo) cambiamos su foco de atención y lo premiamos (refuerzo positivo). También sirven para anticipar otras órdenes más complejas o acciones en las que tengamos que tenerlo controlado, por ejemplo: hacerlo sentar en el cordón de la vereda antes de cruzar la calle o que se concentre en nosotros cuando está en la camilla del veterinario y éste debe hacer una maniobra molesta.

La cría responsable de perros equilibrados con el entorno viene a ser el Jardín de Infantes de tu mascota. Tiene que ver con los aprendizajes transmitidos por la madre, el destete en tiempo y forma y el trato social adecuado los primeros meses del cachorro. La Obediencia Básica es la escuela primaria, en donde aprende sus palotes. Ya va a haber tiempo para “la educación superior”, el adiestramiento, que significa la aprehensión de habilidades extraordinarias, como acrobacias o mucho más allá, rastreos y agility.

Pero falta mucho para eso. En esta primer nota de Obediencia Básica arranquemos por la “Salita Verde”, la orden más simple: “mirame”.

Lo que se recomienda es que las sesiones de aprendizaje duren 15 o 20 minutos, no más, y que el animal no esté sobreexitado (por ejemplo: después de haber paseado y “descargado” energía). El premio puede ser salchichas cortadas en pequeños trozos o galletitas chicas. Mantenga el premio lejos de la vista (una bolsita enganchada en el cinturón a su espalda o una riñonera).

ORDEN “MIRAME”: esta orden sirve como “base” para todas las demás. Siempre es bueno captar la atención del animal, para dar luego otra orden. Lo que hacemos es que el perro “descubra” lo bueno  y divertido que es lo que le estamos pidiendo.

1. Prepare todo el entorno (perro calmado, solo, sin distracciones)
2. Párese frente a su perro y observeló
3. En cuanto él lo mira,  dele un premio. Al principio no entenderá qué ha hecho para ganarse la recompensa.
4. Cuando vuelva a establecer contacto ocular, dele un premio.
5. Después de unas cuantas repeticiones comenzará a pensar que solo por mirarle va a conseguir un premio. Probablemente le gustará y comenzará a mirarle con más frecuencia.
6. Siga recompensándole cada vez que establezca contacto ocular. Contacto ocular = ¡recompensa!
7. Cuando el perro esté realizando el comportamiento de mirarle de forma sólida y continua, puede añadir una indicación: “Mirame!” (o “Mirá” o “Conmigo”, cualquiera palabra menos el nombre).

También pueden hacerse o un chasquido de dedos o un gesto (dedos a los ojos propios) Contacto ocular = Orden = ¡recompensa!No desesperarse si no se logra en las primeras sesiones. Abandona el intento cuando el animal se distrae. Lo ideal sería pasar a un juego con objeto y dejar de jugar cuando él aún quiera.

En la próxima nota, veremos más órdenes simples propias de la Obediencia Básica.

Dr. Roberto F. Giménez
Médico Veterinario – UBA
MP: 6491