¿POR QUÉ LOS PERROS SE PERSIGUEN LA COLA?

Publicado el día 04/05/2016

PERRO PERSIGUE COLAMuchas veces vemos a nuestros perros perseguirse la cola, girando en redondo como trompos y hasta “acecharla” como si fueran presas para después gruñirles y morderlas, en algunos casos, hasta lastimarlas.

Esto que a primera vIsta puede parecer gracioso, no deja de ser un trastorno de conducta, un síntoma de una enfermedad del comportamiento que se denomina “Esteriotipia”

La Estereotipia es una alteración de la conducta de nuestros perros que a simple vista no parece tan grave, pero que no deja de ser patológica.

Aquí les dejo cinco tips para comprenderla.

TIP 1: “… y se repite, y se repite, y se repite, y se repite, y se repite, y se repite…”

Por definición, en la Estereotipia existe un acto que se repite en forma constante: el perro que se lame las patas, que se persigue la cola, que ladra permanentemente. Esto puede traer problemas o no, según cuál sea el acto repetido, tal como veremos más adelante.

TIP 2: “No sé lo que quiero, pero lo quiero ya!”

La segunda característica de la Estereotipia es que el acto repetido no tiene el menor sentido. No hay nada que “esté picando” en esa pata, ni alcanzar la cola tiene algún premio. La prueba de esto es que, en la mayoría de los casos,  cualquier estímulo externo hace que el Bobby cese en su actividad estereotipada.

TIP 3: “¡¡TOC- TOC!!

En realidad hablamos de “Trastorno Obsesivo-Compulsivo” en humanos, ese problema tan común en las personas que las lleva a hacer algo que no tiene sentido, una y otra vez (lavarse las manos, comprar, ordenar en exceso y con criterios absurdos, etc.). En los animales no es del todo correcto hablar de este síndrome, puesto que no podemos probar la existencia de la obsesión (pensamiento o idea que que no se puede apartar de la mente). Sin embargo se encuadraría también en un trastorno de angustia por stress, encierro, amenaza, etc. Está comprobado que los animales en total libertad no padecen Estereotipias ni compulsiones.

TIP 4: “Qué rico soy!”

Una de las manifestaciones más visibles de la Estereotipia son las que tienen que ver con el mismo cuerpo del animal: la persecución de la cola, el lamido de alguna parte del cuerpo. En este último caso es muy común el llamado “Granuloma Acral”, que es una lesión en la piel en el sitio de lamido. Esta lesión puede ser ulcerosa, cambia el color del pelo alrededor de ella, se inflama, puede infectarse, agusanarse, etc. Es un claro ejemplo de lesión orgánica por un problema de conducta.

TIP 5: “Tiene remedio”

Como la mayoría de las Estereotipias responden a situaciones de ansiedad (aburrimiento, escaso ejercicio, encierro, etc.) es frecuente que al cambiar ese entorno el trastorno suele resolverse. Sin embargo, hay algunas Estereotipias de base orgánica, en las que la falla se presenta en determinados neurotrasmisores. En estos casos, debe consultarse con un especialista que halle el fármaco exacto que solucione el problema (muchas veces se encuentra en base a la prueba y el error).

BONUS TRACK: “¿Dónde está el chiste?”

Aunque al principio nos pueda causar gracia un perro que se persigue la cola, en el fondo no deja de ser un trastorno de ansiedad que implica un sufrimiento por parte del animal. CONSULTE A SU VETERINARIO!!

 

Dr. Roberto F. Giménez
Médico Veterinario – MP: 6491

¿DE DÓNDE VIENE “EL DÍA DEL ANIMAL”?

Publicado el día 29/04/2016

El “Día del Animal” fue impulsado por Ignacio Albarracín en 1908, como la versión Argentina del “Animal Sunday” del Reino Unido. Albarracín fue un prestigioso abogado y primer Presidente de la Sociedad Argentina Protectora de los Animales. Se dice que él mismo presenció una celebración en tierra inglesa en donde todos los animales (de compañía o de granja) tenían acceso a los templos y eran bendecidos por los sacerdotes. De dicha observación surge el impulso para homenajear a nuestros “hermanos en el planeta”, un día como hoy. Casualmente, 18 años después, el mismo Albarracín fallecería un 29 de Abril, dejando atrás toda una trayectoria de lucha por el respeto a toda forma de vida.

“Le deseamos un Feliz Día a aquellos que con su mirada nos hacen sentir que somos lo más importante del mundo”

¿Por qué mi perro “levanta la pata” en todas partes, aún dentro de casa?

Publicado el día 25/04/2016

Si el perro es adulto las micciones inadecuadas NO son normales.

Los problemas más comunes pueden ser:

1- Orgánicos: una enfermedad en los riñones o en vìas urinarias (por ejemplo, cistitis). Simplemente el pobre animal no se aguanta y hace donde le atacan las ganas;

2- Comportamental: hay micciones por miedo, por ansiedad (ansiedad por separación, híperapego), por trastorno jerárquico, por marcaje de territorio, etc

Los pasos a seguir son dos: primero llevarlo al veterinario clínico generalista, para descartar las causas fìsicas y si no existen, a un veterinario especialista de comportamiento.

En general, los repelentes (líquidos para que “no haga allí”) no sirven para nada, lo mismo que retarlo refregándole el hocico en el “charquito”.

¿Cuál es el origen del perro doméstico?

Publicado el día 18/04/2016

Hace más o menos 16.000 años el Canis lupus (lobo) se acercó al hombre y comenzó su proceso de domesticación, a tal punto que sufrió profundas transformaciones principalmente de forma, color y tamaño. Por esto es que en el mundo científico se la distingue como una nueva sub-especie: Canis lupus familiaris.

Hay tanta diferencia entre un lobo, un Gran Danés y un Yorkshire Terrier que si los viera un extraterrestre diría que son animales totalmente diferentes. Sin embargo, no hay que perder de vista que en el fondo son casi la misma cosa. Ha cambiado la forma, pero no la esencia. El “hardware” será distinto, pero no hay mayores variaciones sobre el “software”.

Por eso cuanlobodo hablamos de comportamiento y otros aspectos fisiológicos del perro (como la alimentación), nos referimos a él como “un lobo evolucionado” y de esa manera de entender el presente estudiando el pasado.

En este blog de “Consultorio ALIBA” vamos a referirnos a menudo al antecesor del perro para explicar gran parte de lo que ocurre con “tu Bobby”, lo que te molesta y lo que te divierte. Porque  como dijo el genetista Theodosius Dobzhansky: “Nada tiene sentido en biología si no es a la luz de la evolución”.

 

Dr. Roberto Giménez
MP: 6491

 

¿QUÉ ONDA CON LA LEPTOSPIROSIS?

Publicado el día 13/04/2016

La Leptospirosis es una enfermedad legendaria que en los últimos días se ha puesto tristemente “de moda” a partir de una supuesta medida sanitaria que estuvo a punto de tomarse en la provincia de Neuquén. Aduciendo un “brote” de esa enfermedad, la Municipalidad de Nueva Esperanza dispuso sacrificar más de 200 perros para evitar su propagación, al menos esto es lo que han informado los medios y las distintas redes sociales que rechazaron la medida.

Lejos de mí empezar a opinar sólo a través de noticias publicadas en medios periodísticos, primero intento ir a lo comprobado de la enfermedad para fijar una posición frente al problema pero en forma más global.

Veamos: la Leptospirosis es una enfermedad de distribución mundial provocada por una bacteria con forma de espiral llamada Leptospira interrogans. Es una zoonosis o antropozoonosis, es decir, una afección común a los animales y al hombre (pueden encontrar infinidad de artículos al respecto en Google).

La buena noticia es que el hombre es un huésped accidental: muchos factores deben coincidir para que la enfermedad se manifieste, sobre todo porque la Leptospira necesita de mucha humedad para sobrevivir y muere rápidamente con los rayos del sol (por eso aparece en zonas bajas e inundables).leptospirosis-copiar

La mala noticia es que está entre nosotros y se diagnostica mucho menos de lo que realmente ocurre. Son reservóreos las ratas, los perros, los animales de granja (vacas, cerdos) y los silvestres (zorros, liebres, etc.). El riesgo intrínseco de contagio al hombre pasa por el grado de contacto que tenga con éstos.

Se dice que la mayor parte de la casuística es de tipo laboral o profesional: los más afectados son la gente de campo, el personal de mataderos o los veterinarios. Con respecto a la población general, los casos en riesgo son aquellos que conviven con mascotas. No hay que asustarse ni enojarse por esto, es una realidad científica que debemos entender. Los animales infectados eliminan Leptospiras por orina y al huésped ingresan por las mucosas o por heridas y abrasiones cutáneas. Pasando esto en limpio, entendamos cómo se infectan nuestros perros:

1- cazando ratas: es sabido que muchos pichichos tienen el instinto de caza muy instalado y no pueden evitar salir detrás de todo lo que se mueva, aunque sean bichos asquerosos como éstos. La Leptospira no afecta a las ratas, pero si la transmiten unas a otras, de manera tal que mantienen bien alto el nivel de contaminación en el ambiente;

2- por medio de otros perros: la mayor parte del diagnóstico de Leptospirosis en las Veterinarias se hace en los perros machos. ¿Y esto por qué? Por la costumbre de los machos de olfatear la orina de otros perros, antes de alzar la pata ellos mismos para marcar territorio (la bacteria entra por la nariz).

¿Y cómo nos infectamos nosotros?

La Leptospirosis no se contagia de persona a persona. Aunque parezca asqueroso, la única forma es por contacto con orina de un animal con Leptospiruria. Quiero creer que fuera del ámbito laboral, adie manipula voluntariamente la orina de animal alguno, pero hay que entender que el contacto puede ser accidental: el perro puede haber olido orina propia o de otros y el líquido estar seco en su nariz pero aún así con carga bacteriana. También se pueden haber formado aerosoles a partir de un “charquito“ y haber entrado por nuestras mucosas. También nosotros podemos ingresarlas con nuestras manos luego de tocar a un animal.

Hay que aclarar que a la Leptospirosis también se la considera una “zoonosis alimentaria”, porque el alimento como vehículo es el que nos sirve de contacto con estas bacterias. Lo típico son las latas de gaseosa que son almacenadas en depósitos con ratas, las que son orinadas por éstas y de las cuales nosotros bebemos directamente del envase. Hay muchas posibilidades, el tema es que no hay que llegar a ese punto en la cadena de transmisión

¿Entonces qué hacemos?

En lo particular, la Leptospirosis en perros tiene vacuna y hay que exigirle al Veterinario que la incluya en su Plan Sanitario. Puede pasar que nos digan que hay que vacunarlo más seguido que contra el Moquillo o el Parvo, esto es porque es una bacterina y produce menos inmunidad que los virus.

Debemos instruir principalmente a los más chicos sobre la higiene de manos inmediatamente después de jugar con las mascotas, sin tocarse los ojos ni lavarse la boca.

No insista: el perro no debe dormir arriba de la cama.

Tenemos que evitar que los perros anden sueltos por la vía pública, olfateando alegremente orinas ajenas. ¡Esto también es Tenencia Responsable!

Debemos llevar el animal a consulta al primer indicio de enfermedad, sobre todo si la afección parece renal o hepática.

En lo general/ambiental/oficial: hay que atacar el eslabón más complicado de la cadena… ¡¡debemos combatir las ratas!!. Este es un consejo para los vecinos y las municipalidades: hay que controlar los roedores, no queda otra.

En definitiva… llego a mi opinión sobre lo que pasa en Neuquén: si hay que matar animales por temor a la Leptospirosis, éstos tienen que ser las ratas. Y una primer medida para eso es no darle de comer. ¿Y qué comen estas “amiguitas”? ¡Basura! Significa que el control de la enfermedad empieza por el control de los residuos domiciliarios. Sólo manejando racinalmente los desperdicios, concientizando a la población y aplicando agresivas campañas de desratización podrán bajarse los niveles de contaminación ambiental de la bacteria. Claramente, no es la solución barata… pero es LA solución.

En cuestiones de Leptospirosis, el perro suele ser un simple mensajero entre la rata y el hombre. Y soy de la firme opinión que al mensajero no hay por qué matarlo.

Dr. Roberto F. Giménez
Médico Veterinario – MP: 6491

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