NO TODO ES PIROTECNIA EN LAS FIESTAS

Publicado el día 26/12/2017

Aunque en publicaciones anteriores hemos hablado profusamente  del tema Fuegos Artificiales y animales de compañía (por ejemplo aquí y aquí), bueno es aclarar que no es el único problema al que están expuestos nuestros amigos en estas fechas.

Para arrancar, hay que entender que los perros y los gatos son amantes de la rutina, tener determinada cantidad de personas en la casa, horarios fijos, actividades repetitivas no les significa un bajón, todo lo contrario: un entorno previsible les da seguridad y les disminuye la ansiedad ante lo desconocido.

Todo lo que ocurre alrededor de las Fiestas en muchas familias no contribuye a eso. Los movimientos en la casa, las visitas, la estadía de una cuñada que vino de Viedma, la música, algún karaoke espantoso, son demasiadas “invasiones” al espacio de “la manada” y una cantidad de estímulos que hacen explosión los días de Fiesta.

Acaso el mayor problema sea el de la alimentación. Es muy común que proyectemos en los bichos todos los excesos (y variaciones) de comida practicamos con nosotros mismos. El Bobby pasa de tener un balanceado bien balanceado a entrarle a un plato de lechón o cordero con ensalada rusa o restos de fiambre alemán, manjares que nunca estuvieron en su dieta diaria, aparte de ser poco apropiados para la especie. Ni su sistema gastrointestinal ni su flora bacteriana están acostumbrados a esas “sobras”. ¿Cuál es el sentido de dárselas? Si es por ahorro, es relativo, si el animal se descompone van a terminar gastando mucho más en el Veterinario. Cuidado también con los huesos de pollo que quedan en la basura, con los tapones de sidra y los restos de los adornos navideños si nuestro perro acostumbra levantar con la boca cualquier objeto que le parece interesante. ¿Qué más decir que “no le de eso” y “tenga cuidado”?

El exceso de gente en la casa es un tema. Los gatos -por ejemplo- se lo toman muy mal. Recordemos que ellos son territoriales y toda invasión a su “feudo” es ansiogénica. La manifestación más visible es el intento de huida o de refugio. Si tiene acceso al exterior, es frecuente que “desaparezca”. Dentro de la casa, puede buscar lugares de refugio, como cajas, placares o acovacharse debajo de muebles. Déjelo y no lo fuerce a salir, eso lo ayuda a calmarse. Por el lado de los perros, todo el tránsito de gente (que incluya chicos o personas que no saben manejarlos) predispone a accidentes por mordedura y a “escapes” del animal por descuidos.

Se requiere entonces tomar la mayor cantidad de recaudos posibles para que todos, humanos y animales, pasemos unas Muy Felices Fiestas!!!.-

ROBERTO F. GIMENEZ
Médico Veterinario (U.B.A.)
MP: 6491