MICROCHIP PARA IDENTIFICACIÓN DE ANIMALES DE COMPAÑÍA: por qué sí… pese a todo

Publicado el día 07/07/2019

La Identificación de los Animales de Compañía por medio de microchips es un método sumamente generalizado en algunos países europeos y en Norteamérica, pero cuestionado en nuestro medio. Las razones en su contra suelen provenir de algunos sectores, que simplifican su postura con slogans tipo “El Chip es Cáncer” (o “Muerte”).
A primera vista la realidad es que cualquier elemento extraño al cuerpo que se inserte dentro del mismo tendrá una característica: generará reacción. Y cuando digo “cualquier elemento”, es cualquier elemento, quedando sólo excluídos los auto-injertos. Dentro de los elementos ajenos que habitualmente incorporamos al cuerpo del animal tenemos a las vacunas y sus coadyuvantes (siempre hay una reacción que puede ser desde imperceptible a patológica), los clavos intramedulares o placas óseas en casos de fracturas y los hilos de sutura interna en caso de cirugía (si, las famosas castraciones dejan mucho “residuo” en las perras).
De todas maneras,  para echar una mirada científica sobre la controversia, reproducimos aquí un artículo inédito, la revisión bibliográfica del Dr. Marcelo Álvarez, de la carrera de Medicina Veterinaria (Universidad Nacional de Río Negro), que indaga en las publicaciones más prestigiosas que trataron el tema.
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Un microchip es un pequeño chip electrónico encerrado en un cilindro de vidrio que tiene aproximadamente el mismo tamaño que un grano de arroz. El microchip en sí no tiene batería: se activa mediante un escáner que se pasa sobre el área y las ondas de radio emitidas por el escáner activan el chip. El chip transmite el número de identificación al escáner, que muestra el número en la pantalla.

Se inyecta bajo la piel con una aguja hipodérmica. No es más doloroso que una inyección típica, aunque la aguja es ligeramente más grande que las usadas para la inyección. No se requiere cirugía ni anestesia.

No es un dispositivo GPS y no puede rastrear a su animal si se pierde.

La Organización Internacional de Normalización, o ISO, ha aprobado y recomendado un estándar global para microchips. El estándar global está destinado a crear un sistema de identificación que sea consistente en todo el mundo. La frecuencia estándar ISO es de 134.2 kHz pero existen otros sistemas cuyas frecuencias son 125 kiloHertz (kHz) y 128 kHz por lo que si el sistema estándar ISO no es el sistema adoptado es necesario contar con lectores para cada una de las frecuencias.

Un estudio de más de 7,700 animales callejeros en refugios para animales mostró que los perros sin microchips se devolvieron a sus dueños el 21.9% del tiempo, mientras que los perros con microchips se devolvieron a sus dueños el 52.2% del tiempo. Los gatos sin microchips se reunieron con sus dueños solo el 1.8% del tiempo, mientras que los gatos con microchip regresaron a casa el 38.5% del tiempo. (Lord et al, 2009)

Los microchips son excelentes para una identificación permanente a prueba de manipulaciones, pero nada reemplaza un collar con etiquetas de identificación actualizadas. Pero si una mascota no lleva un collar y etiquetas, o si el collar se pierde o se retira, entonces la presencia de un microchip podría ser la única forma de encontrar al dueño de la mascota.

Una alternativa al microchip es el tatuaje permanente con dirección y número de teléfono del propietario/cuidador. Este requiere utilizar anestesia local y sedante sin excepción. Deben ser colocados en zonas con poca pilosidad ya que el crecimiento de los pelos lo enmascaran y también pueden desaparecer o difuminarse con el tiempo y volverse difícil de leer. Otro inconveniente que ante mudanza o cambio de número de teléfono del propietario debe realizarse otro tatuaje.

No se requiere mantenimiento para los microchips, aunque sí es necesario registrarlo y mantener su información de contacto actualizada en la base de datos de registro de microchip.

La Asociación Británica de Veterinarios de Pequeños Animales (BSAVA) mantiene una base de datos de reacciones adversas a los microchips. Desde que se inició la base de datos en 1996, más de 4 millones de animales han sido microchipeados y solo se han notificado 391 reacciones adversas (AVMA, 2009)

El trabajo de Moreno Correa, Moreno Gómez y Medina Cárdenas del 2015, Reacción a cuerpo extraño por implantación de un microchip en la Revista Cubana de Investigaciones Biomédicas coincide con esta observación luego de realizar una revisión sistemática de la literatura de PubMed para obtener publicaciones que describieran las respuestas histológicas (reacción a cuerpo extraño) de los tejidos peri-implantares durante la implantación subcutánea de microchips.

Cabe mencionar que estas reacciones no solo pueden ser ocasionados por la implantación de microchip sino que toda maniobra de inoculación en el tejido subcutáneo tiene probabilidades de producir una reacción a cuerpo extraño, como los puntos de sutura (Buracco, 2002) y las vacunas (Moore, 2010; Srivastav, 2012; Vascellari, 2003).

Y destacar que, aún frente a las reacciones adversas producidas por la implantación de microchips, los casos son de una muy baja presentación frente a las muertes que se producen a consecuencia de la anestesia de las cirugías: 0,1 % en Reino Unido, Canadá, Estados Unidos y 1,28 % en España (Redondo, 2016)

BIBLIOGRAFIA

  • AVMA 2009. Disponible online https://www.avma.org/KB/Resources/Reference/Pages/Microchipping-of-Animals-Backgrounder.aspx  
  • Buracco, 2002. Vaccine-associated-like Fibrosarcoma at the Site of a Deep Nonabsorbable Suture in a Cat. The Veterinary Journal 2002, 163, 105±107. Disponible online http://www.idealibrary.com
  • Moore G E, 2010. Adverse Vaccinal Events in Dogs and Cats. Vet Clin Small Anim 40 (2010) 393–407.
    Moreno Correa S. 2015. Foreign body reaction to microchip implantation. Rev Cubana de Investigaciones Biomédicas. 2015;34
  • Redondo JI, 2012. Mortalidad anestésica en España. Portal Veterinario. Disponible on line https://www.portalveterinaria.com/animales-de-compania/articulos/26273/mortalidad-anestesica-canina-en-espana.html
  • Srivastav A. 2012. Comparative vaccine-specific and other injectable-specific risks of injection-site sarcomas in cats. JAVMA, Vol 241, No. 5, September 1, 2012
  • Vascellari M, 2003. Fibrosarcomas at Presumed Sites of Injection in Dogs: Characteristics and Comparison with Non-vaccination Site Fibrosarcomas and Feline Post-vaccinal Fibrosarcomas. J. Vet. Med. A 50, 286–291