LEYES Y DÍA DEL ANIMAL

Publicado el día 27/04/2017

El Día del Animal comenzó a celebrarse, al menos en nuestro país, en el año 1908 por iniciativa de Clemente Onelli, Director del Jardín Zoológico de Buenos Aires, y del Doctor Ignacio Lucas Albarracín, Presidente de la Sociedad Protectora de Animales. La iniciativa se inspira en el “Animal Sunday ” de la campiña inglesa, día en que los creyentes concurrían a las iglesias con sus animales de granja y eran bendecidos. Como dacto anecdótico, cuenta la historia que esta ceremonia ocurría en Octubre, pero como el primer festejo iba a ser en el Jardín Zoológico, Onelli se negó a  hacerla en esa fecha, puesto que siendo la primavera y época de celo en la mayoría de las especies, dicha situación representaría “un espectáculo bochornoso” para el público. El primer Día del Animal se festejó entonces por primera vez el 2 de Mayo, con la presencia del Presidente Alvear y a partir del año siguiente todos los 29 de Abril.

El Dr. Ignacio Lucas Albarracín , fue quien propuso y propulsó la primer Ley Nacional de Protección de Animales en la que quedaba establecido, por primera vez en la historia argentina, la obligatoriedad de brindar protección a los animales, de manera de impedir su maltrato y su caza. Curiosamente fallececería un 29 de Abril pero 18 años después, en 1926,. Por esta razón es falso que el Día del Animal sea en su homenaje y sólo fue una casualidad.

Es importante remarcar que en nuestro país contamos con la Ley Penal Nº 14346, titulada “MALOS TRATOS Y ACTOS DE CRUELDAD A LOS ANIMALES”, sancionada el 27 de Septiembre de 1954 y mal llamada “Ley Sarmiento”, ya que ésta es la Ley Nº 2786 del año 1891 y que precisamente fue abolida por la de 1954, a la que algunos llaman “Ley Perón” o Ley Benítez (por Antonio Benítez, el legislador que la impulsó).

Cabe hoy día la reflexión que es necesaria la actualización del marco legal de protección a los animales para atender a los cambios sociales y culturales que ocurrieron en las últimas décadas. Esa modernización normativa es necesaria tanto a nivel nacional (en el Código Penal) como en las distintas ordenanzas que promulgan los municipios, atendiendo siempre al trato ético y humanitario de nuestros amigos, al bienestar de ellos mismos y de las personas, al cuidado del medio ambiente y la prevención de las enfermedades zoonóticas.