LA MALDICIÓN DEL PERRO ADORABLE (o conociendo el “Sindrome de Hípersensibilidad / Híperactividad”)

Publicado el día 11/05/2017

Todos hemos conocido a esos perros que “son divinos”, parecen siempre contentos, nos hacen fiestas, saltan alrededor nuestro (y de cualquiera que se les acerque), aparentan estar contentos todo el tiempo, mueven la cola frenéticamente y hasta parece que sonríen. La verdad que uno se los comería a besos, cariños y juegos… si no fuera que después no te los podés sacar de encima. Todo ese despliegue de alegría está muy bien por un rato, pero cuando hay que convivir con un animal así todos los días de todos los años (porque parecen cachorros toda la vida) la cuestión se puede volver agotadora.

Por eso es necesario conocer una patología que puede afectar a nuestros cachorros, para diferenciarla de un comportamiento “normal”: el Sindrome de Hípersensibilidad / Híperactividad (Hs/Ha).
Este Sindrome se presenta con los siguientes síntomas (*):
– comportamiento motor hipertrofiado (no paran… no paran nunca!)
– mordidas, el animal no se controla y juega mordiendo, a mas excitación, mas fuerte lo hace;
– destruye y muerde cosas, nada específico, frente a los propietarios o cuando ellos no están;
– umbral de reactividad muy bajo, (“gatillo fácil”). El perro reacciona a todo estímulo independientemente de su intensidad. Está en un rincón, lo miraste y es suficiente para que “arranque”;
– déficit de atención: captás muy fácil su atención, pero es difícil de mantener. Por ejemplo: jugás a que te traiga un palo o pelota y ante otro estímulo más fuerte (una auto que pasa, un ruido fuerte) se olvida del juego para atender a éste último.
– problemas de aprendizaje. Por su baja capacidad de atención, son perros difíciles de educar;
– umbral del dolor muy alto, el comportamiento motor hipertrofiado los expone a golpes, los cuales parecen no afectarlos (los dueños dicen “es una bestia!”)
– ausencia de saciedad: comen siempre que pueden todo lo que pueden;
– trastornos del sueño, en casos evolucionados hay hiposomnio (duermen menos de 8hs/día)
– pueden girar sobre sí mismos, correrse la cola;
– pueden aparecer agresiones, las cuales son imprevisibles.

Los dueños de estos perros suelen mostrarse agotados de la desobediencia permanente de su animal, de no poder pasear con ellos (tiran de la correa) ni dejarlos solos por todo lo que rompen, muerden y que incluso se lastiman en alguno de sus excesos. Algunos confinan al pobre bicho al patio de la casa, el cual lo vemos como una tierra arrasada, con pozos, plantas arrancadas y la puerta de ingreso a la casa destruida, en el intento del animal por juntarse con su jauría.

Muchas veces me preguntan: “en qué momento mi perro dejará de ser cachorro? Porque es insoportable…” La respuesta es: si tiene este sindrome… nunca!

¿Por qué ocurre este problema? Una vez más, por crianza inapropiada.

Según la Dra. Salinas “El origen de este síndrome se encuentra en los primeros 2-3 meses de edad. Es producido por un déficit en el filtro sensorial por el cual el animal reacciona a todos los estímulos sin poder discriminar unos de otros. En este caso particular, hay un déficit asociado del control motor, lo que genera comportamientos desregulados y una dificultad para explorar correctamente su entorno. La falta de este control motor se debe a una ausencia o ineficacia de la educación materna, la perra enseña a sus cachorros a finalizar sus comportamientos por medio de puniciones (castigos). El primer aprendizaje y sobre los cuales se inicia la adquisición de autocontroles es la mordida inhibida, la cual debe ser lograda a los 3 meses máximo, momento en el cual, el cachorro no debe morder ni jugando.

¿Tiene tratamiento? Tratamiento si… lo que no tiene es una cura 100% efectiva. Se puede intentar llevar al animal a un comportamiento que haga posible convivir con él, pero no es sencillo y depende de la gravedad en que manifieste el Síndrome, lo rápido que lo encaremos, lo comprometidos que estén los propietarios con respecto al tratamiento, etc. Como siempre decimos aquí: “elija a un veterinario y confíe en él“.
Como en muchas de las situaciones que afectan a nuestros mejores amigos, la prevención es fundamental. Una crianza adecuada, un destete a tiempo y un manejo responsable de las primeras semanas de vida del cachorro evitarán gran parte de estas complicaciones.

M.V. Roberto F. Giménez
Médico Veterinario (U.B.A.)
MP: 6491

(*)-FUENTE: Med. Vet. María de la Paz Salinas
Etóloga Clínica
LINK: Comportamiento Animal y Psiquiatría Veterinaria