Otro número mágico: 90

Publicado el día 07/06/2020

Noventa días (de vida) es el tiempo en el que transcurre el llamado “período sensible” de un cachorro. Segun la bibliografía (*), “un período sensible es una etapa en la edad del animal durante el cual los sucesos tienen un efecto que es susceptible de persistir por largo plazo, o durante el cual se realiza un aprendizaje facilitado y memorizado a largo plazo. Corresponde a un momento particular del desarrollo del sistema nervioso central. Durante un período sensible, una pequeña cantidad de experiencias determinantes va a producir efectos (o daños) mayores sobre el comportamiento posterior.

Durante el período sensible de los cachorros, se crean las sinapsis que le harán comprender el entorno, aceptar lo nuevo e incorporarlo como parte de lo que sería su mundo habitual. Luego, una vez pasados esos noventa días, las sinapsis que no se encuentran “activadas”, se atrofian.

El período sensible es precedido y seguido de un período de menor sensibilidad y la transición es gradual. Durante estos períodos sensibles el cachorro va a adquirir todos los comportamientos básicos que requerirá a lo largo de su existencia. A cada período corresponde la adquisición de comportamientos específicos.”

Para la vida equilibrada de un animal, nada peor que un cachorro poco estimulado. Todos los eventos que le son ajenos y no puede incorporar a su sensorio, tarde o temprano pueden resultar ansiogénicos e incluso fóbicos, como lo contamos en las entradas de este Blog relacionadas con la Pirotecnia.

“El cachorro correctamente vacunado, debe salir hacia los lugares que encontrará una vez adulto. Se recomienda repetidamente caminar en calle tranquila, después en calle ruidosa, visita a un mercado público, visita de una estación de tren o de autobuses, desplazamiento en carro y en transporte colectivo, encuentro con personas de diferentes tipos, encuentro con cachorros y perros adultos, encuentro asiduo con otras especies animales: gatos, aves, animales de granja”

Med. Vet. Roberto F. Giménez
MP: 6491

(*)-CURSO GECAF:
Dehasse j (1993):Epigenèse, émotionnelle et relationnelle du chiot, Cahiers dÉthologie, Liège, 12(4)443-466.
Pageat (1995);: Manuel de pathologie comportamentale canine, Le point Vétérinaire, Paris.

EL NÚMERO MÁGICO

Publicado el día 27/05/2020

Sesenta días  es el período mínimo recomendado para que un cachorro esté con su madre después de nacer. Una perra equilibrada necesitará ese tiempo para desapegar a su cría y enseñarle (entre otras cosas) a inhibir la mordida. Ningún cachorro debe morder después de los tres meses, ni siquiera jugando.
Sesenta días... no importa que ya no mame, aún así que se quede con la madre aunque parezca que ésta lo rechaza. La única razón que muchos entregan los cachorros a los 45 días es económica, porque a esa edad le tocan las primeras vacunas, y los que hacen de esto un “negocio” incurren en un gasto que prefieren evitar. El principal problema es que para darle a Ud un cachorro a los 45 días de edad, se lo tienen que dar comiendo sólidos (balanceado) y procurando que no tenga descomposturas o diarreas por cambio de dieta. Para ello es necesario separarlo de la madre cerca de los 25 o 30 días a más tardar. Demasiado temprano. Esto más que destete es un “desmadre”, el cual es un concepto diferente. La madre puede destetar a los cachorros en forma natural porque le irritaron las mamas, se cansó, no tiene leche o ya es tiempo. Pero eso no quiere decir que haya que apartarlos por completo, “desmadrarlos”. Una madre equilibrada, aunque ya no de leche, le enseña a su cachorro cómo jugar y limitarse, lo mantiene “a raya” y lo invita “amablemente” que salga a explorar el mundo. Una madre equilibrada le da equilibrio al cachorro, y ese equilibrio se reflejará en su conducta futura. No la hipoteque llevándose el cachorro antes de tiempo. Converse con el criador y llegue a un acuerdo económico si es necesario, en cuanto al alimento balanceado y el plan vacunal. Pero espere, como mínimo, el número mágico: sesenta días.

 

Roberto F. Giménez
Médico Veterinario (U.B.A.)
MP: 6491

ANSIEDAD EN CUARENTENA: es posible?

Publicado el día 02/04/2020

Si, absolutamente. Tenemos que pensar que nuestros perros son muy muy sensibles a las variaciones del entorno y al comportamiento de “la manada”, viven pendiente de lo que hacemos, cuando salimos, cuándo se come, cuándo se pasea, etc.  A su vez, los animales aman la rutina. La rutina es seguridad, es confort. En la rutina todo es previsible y nada puede sorprender. Nada más alejado de la rutina lo que vivimos estos días en tiempos de Cuarentena. De repente, estamos todos en casa. ¿Cómo procesan eso nuestros animales de compañía? Muchos bien, algunos más o menos… otros mal.

Como decía, los perros son muy adaptables, sin embargo el individuo puede haber perdido esa plasticidad, por distintas causas. Si pensamos que nos íbamos de casa a la mañana y volvíamos 8 hs después para muchas veces volver a salir, toda esa “gestión” de la soledad que el perro adquirió a lo largo de su vida está siendo puesta a prueba con el aislamiento preventivo. Adaptarse a tenernos ahí todo el tiempo es un desafío para ellos. Los perros equilibrados no tendrán problemas. Otros que tengan, por ejemplo, Hiperapego… ¡menos!… porque nos tienen a mano siempre, lo cual en su trastorno, es una bendición. Y por supuesto que “desaparecerán” las Ansiedades por Separación, porque simplemente no hay “separación”. 

¿Qué es lo que puede suceder? Hay un tipo de ansiedad llamada  “Ansiedad por Desritualización”, que es una “alteración ansiosa que aparece como resultado de una desorganización de los rituales del grupo. La ansiedad es una consecuencia del aumento de las situaciones ambivalentes, resueltas habitualmente con los rituales” (1). Básicamente, se cambiaron esas rutinas, se perdió esa seguridad y además todo se prolonga en el tiempo.., y el pobre animal se “desorganiza”. es así que en muchos de nuestros “pichos” pueden aparecer signos inusuales, como por ejemplo jadeos constantes, deambulación, “atorarse” con la comida, diarreas o constipación, ladridos excesivos, roturas, agresividad, etc.

Tenemos que ser conscientes también que pueden tener mucho menor consumo de energía: tomemos en cuenta que los paseos han dejado de ser tales y  sólo debieran hacerse salidas para las necesidades de los animales. Todo esto contribuye al cuadro.

¿Qué hacer? Lo primero consultar a nuestro Veterinario de confianza, el ya nos puede dar una orientación sobre que no exista otra patología (recuerden que en tiempos de Pandemia, se deben pedir los turnos previamente por teléfono o Whatsapp). Luego es importante generar nuevas rutinas en el hogar, que tendrían que incluir Juegos (con una botella, con una pelota) al menos tres o cuatro sesiones por día. Y finalmente hay que “enriquecer” el ambiente del animales, con juguetes y elementos que le representen un desafío. No es necesario salir a comprar esas cosas al Pet-Shop, será suficiente por ejemplo, con una botellita de gaseosa chica al que le haremos unos agujeros chicos y pondremos en su interior un pedacito de carne o alimento que le guste. Luego, dejaremos que el Bobby se entretenga tratando de acceder “al premio”, por una buena cantidad de minutos. Lo importante es que pasado un tiempo abramos el “juguete” y le demos el premio, para que tampoco este juego se convierta en una experiencia frustrante.

Para otras entradas, nos queda pendiente el cuadro de Depresión en perros (que también está apareciendo en circunstancias como la que vivimos) y qué ocurre en la misma situación en gatos.

Roberto F. Giménez”
Médico Veterinario (U.B.A.)
MP: 6491

  1. – Patrick Pageat  – “Patología del Comportamiento del Perro” – Pulso Ed. (2000)

¿QUÉ PASA ENTRE LOS PERROS Y EL CORONAVIRUS?

Publicado el día 10/02/2020

Retrato del Coronavirus

Los Coronavirus son una extensa familia de virus, algunos de los cuales puede ser causa de diversas enfermedades humanas, que van desde el resfriado común hasta el SRAS (síndrome respiratorio agudo severo). Los virus de esta familia también pueden causar varias enfermedades en los animales (1). Este grupo de microorganismos es noticia desde que se propagó una epidemia en la provincia de Wuhan (China) a fines del año pasado, por medio de la cepa 2019n-CoV.
Recientemente hubo una gran controversia en cuanto a si los animales de compañía, más precisamente los perros, podrían transmitir la enfermedad. Muchas personas se percataron que en las libretas sanitarias de sus bichos figuraba la vacuna “Parvo-Corona”, lo que los llevó a la deducción lógica: “si pueden tenerla, pueden transmitirla”. A la confusión general se le sumaron las declaraciones del presidente de la Real Sociedad Canina de España (RSCE), quien sin demasiadas explicaciones afirmó que “el coronavirus, el primero que apareció fue en los perros”, sin contextualizar ni concretar más la aseveración. (2)

Esto, sin dejar de ser cierto, desde el punto de vista de la Pandemia que se está estudiando, no aporta nada positivo y, por el contrario, genera una preocupación inútil. El tipo del Coronavirus que afecta a nuestros perros (denominado CoVC) es propio de la especie y tiene características particulares. La transmisión de Coronavirus es de perro a perro, no interviene el humano y ocurre por la vía fecal-oral, cuando un animal estuvo en contacto directo con heces, vómito, alimentos o agua contaminada por otro perro afectado. El periodo de incubación es de 1 a 4 días y luego se presentan letargo, anorexia, vómitos y diarrea acuosa. La mayoría de los animales se recuperan solos después de 7 a 10 días. El riesgo de vida en los cachorros pasa por la pérdida de fluidos y electrolitos con la posterior deshidratación, aparte de infecciones intestinales secundarias debido a la “caída de las defensas” y pérdida de epitelio en dicho órgano.


Ya la OMS (3) ha señalado que “hasta el momento no hay evidencia de que animales de compañía como perros o gatos puedan estar infectados por el virus y puedan transmitirlo. Sin embargo, señalan que “siempre es una buena idea lavarse las manos con agua y jabón después del contacto con las mascotas”. Según informa el organismo, “el origen animal de los coronavirus viene de atrás, y por ejemplo el SARS-CoV ya se transmitió desde civetas a humanos en China en 2002 y el MERS-CoV de camellos y dromedarios a humanos en Arabia Saudita en 2012.” Asimismo, apuntan que varios coronavirus conocidos circulan en animales, sin haber infectado aún a humanos. “A medida que la vigilancia mejora en todo el mundo, es probable que se identifiquen más coronavirus”, indican.

Es cierto que el fenómeno de “spill-over” existe. Entendemos como tal a la capacidad que tiene un virus para hacer un “salto de especie”, pasar de un animal suceptible a un humano que hasta el momento no lo sufría. De hecho, es lo que se supone que ocurrió en la actual situación de Coronavirus, en donde una cepa de virus respiratorio habría surgido del comercio de animales vivos en un mercado de mariscos en Wuhan. Sin embargo, para que el “spill-over” se concrete, se requiere tiempo y ciertas características ambientales (4) que hoy día no parecen estar presentes en relación a nuestros animales de compañía.
Por ahora, debemos mantener todas las medidas de higiene, estar atento a la información, teniendo cuidado pero no miedo.

Dr. Roberto F. Giménez
Médico Veterinario (UBA)
MP: 6491

FUENTES: (1) – Definición OMS – PAHO: https://www.paho.org/hq/index.php?lang=es
(2) – https://www.animalshealth.es/profesionales/real-sociedad-canina-espana-rsce-el-coronavirus-el-primero-que-aparecio-fue-en-los-perros
(3)- https://www.animalshealth.es/mascotas/organizacion-mundial-salud-oms-aclara-animales-de-compania-no-transmiten-nuevo-coronavirus?fbclid=IwAR1ZmDX6_hLmVqcffHL06aKV_Wrs5ulT-dMP3vRun_gXVGR6QZJINaBYQC8
(4)- https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pmc/articles/PMC5791534/

CACHORROS Y SINAPSIS

Publicado el día 22/09/2019

El concepto de Tenencia Responsable implica acciones preventivas en la salud de nuestros animales de compañía y su relación con las personas y el ambiente. Sin embargo la prevención comportamental es una de las cuestiones más importantes y que en general menos se tienen en cuenta. Nos preocupamos que nuestro cachorro tenga todas las vacunas pero no que nosotros tengamos el conocimiento necesario para criar un animal equilibrado en su conducta. Y no estoy hablando de “adiestramiento” si no de educación. Tal como me explayé en ESTA NOTA, son dos conceptos bien diferentes.

Se dice que los comportamientos del perro dependen en promedio en un 20 % de la herencia y en un 80 % de los aprendizajes. Estos aprendizajes se adquieren durante el período de cachorro y marcaran toda su vida. El perro tendrá que aprender a qué especie pertenece, cuáles son sus amigos, como comunicarse y  cómo organizar sus comportamientos.

El desarrollo corporal es paralelo al desarrollo del sistema nervioso y del cerebro. El progreso del cerebro se relaciona directamente con los los estímulos del medio.del cachorro. Esta influencia del ambiente es mayor al nivel de las sinapsis, que son las conexiones entre las neuronas. Estos efectos sobre el cerebro se traducirán luego en efectos sobre el comportamiento.

Un cachorro con sus sinapsis bajo la lupa (una exageración, claro está)

El cerebro de los perros se desarrolla durante la preñez y se extiende hasta la edad en promedio de tres meses. Este período es una fase sensible para la adquisición  de comportamientos. Si el cachorro pierde este aprendizaje, podría no recuperarlo nunca.

Las sinapsis son las conexiones que transmiten información entre las neuronas. Se calcula que a los 35 días de vida un perro cuenta aproximadamente con 10 mil sinapsis. Los estímulos externos que producen la madre y el ambiente provocan un estímulo eléctrico en las neuronas que liberan los neurotransmisores entre ellas y hace madurar las sinapsis. Esto forma una red neuronal que poco a poco establece el comportamiento propio de la especie. En determinado momento, las sinapsis que no han sido estimuladas comienzan a destruirse: el cerebro es un lugar demasiado chico como para guardar lo que no sirve.

Es por eso que en la especie canina, entre la tercer semana y el tercer mes de vida se atraviesa un período sensible crucial para el comportamiento del cachorro.

Para los 20 días de vida, el cachorro ve, escucha, se desplaza con facilidad y juega a pelearse. Ensaya sus medios de comunicación, gruñe y ladra. Se apega a su madre y se angustia en su ausencia. Luego la madre comienza a quitárselo de encima y el cachorro empieza a explorar. Lo ideal es que viva con otros perros, con distintos tipos de gente y e inclusive con otros animales (gatos), los que estimularán sus sinapsis en distintas areas cerebrales.

A medida que crece, la madre le enseña a  controlar su mordida, paso fundamental para evitar comportamientos agresivos.

Es así que desde las 7-8 semanas hasta los 3 meses el cachorro conoce el ambiente e integra los ruidos y estímulos de la ciudad. No se lo debe encerrar y debe probarse siempre que haya aprendido bien a morder sin lastimar, así como también que tenga actitudes de sumisión con el lenguaje corporal canino.

El cachorro de 4 meses debería ser limpio, controlar sus mordidas y su motricidad y  no temerle a la calle, a los desconocidos, ni a otros animales. Si esto no es así, es necesaria una consulta a un especialista de comportamiento.

Roberto F. Giménez
Médico Veterinario (U.B.A.)  MP: 6491

RAZONES POR LAS QUE NO HAY QUE DEJAR PASEAR AL GATO

Publicado el día 11/08/2019

Los gatos se han convertido en uno de los animales de compañía más populares del mundo occidental, ya que se considera una “mascota moderna”, práctica, limpia y simple de criar, adecuada para la vida urbana.

Sin embargo, no todas son rosas: pueden traer dificultades en la convivencia, enfermedades zoonóticas (transmisibles al hombre) y problemas de comportamiento. Nada que no se pueda manejar y prevenir, pero como casi todo en esta vida, hay que estar informado.

Claro que una de las zoonosis más conocidas de los gatos es la Toxoplasmosis, de la que ya tratamos en este blog (más información AQUÍ) , pero no es la única. Parásitos, hongos (tiña) y la temida “enfermedad del arañazo del gato” (una bacteria) también nos pueden ser transmitidas. No hay que tener miedo, pero sí cuidado. Sin embargo el sentido de la nota de hoy tiene que ver con las enfermedades que sufren los gatos y no nosotros. Panleucopenia, Leucemia, Calicivirosis, Rinotraqueítis y SIDA Felino son las más comunes y todas están relacionadas con contagios provenientes de otros gatos.

Porque así como se está volviendo más frecuente la adopción de gatos o gatas como animales de compañía, también se mantiene la costumbre de dejarlos deambular libremente al menos una parte del día (o de la noche). Existen cantidad de estudios basados en mediciones con GPS que especifican las grandes distancias que nuestros bichos pueden cubrir en una sola jornada de paseo, en la mayoría de los casos, superando el kilómetro.

Rango de deambulación de un gato feral, medido con GPS durante un estudio en Illinois, Estados Unidos (FUENTE: Illinois News Boreau)

El gran problema (aparte de los peligros que significa andar suelto a merced de perros y accidentes) son las relaciones que establecen con otros gatos de los denominados “ferales”, es decir, aquellos gatos sueltos que no tienen contacto alguno con el humano, rehúyen a su presencia y viven en techos y alturas. Para tener una noción del extenso territorio que éstos abarcan, en Illinois (USA) se reportó un gato feral macho de raza mixta que deambulaba en una superficie de 547 hectáreas (ver foto arriba). En rojo, la superficie cubierta por un gato feral. En amarillo, por uno doméstico. Parece poco, pero el punto es que ambos territorios están superpuestos.

Como es obvio de entender, este tipo de gatos de vida libre no tiene control sanitario alguno y suelen ser reservóreos de las enfermedades que hablábamos antes. Y si bien sabemos que los gatos son animales territoriales y principalmente solitarios, es cierto también que la acción del hombre por medio de su alimentación (a pesar de su vida libre) provoca contactos que en un entorno silvestre no existirían. Estudios de USA refieren que –lejos de controlarlas- las iniciativas de protección que los vecinos y entidades desarrollan en ciertas ciudades han aumentado la población de estos animales, a tal punto que preocupa su impacto en la biodiversidad de los espacios periurbanos y la difusión de enfermedades.

Castrando a su gato o gata reduce muchísimo el comportamiento de deambulación, pero no es suficiente: también debe impedir que se escape con rejas, mosquiteros y estando siempre muy atento a la posibilidad que se escape.

Esto también debe complementarse con un enriquecimiento del ambiente en el que vive: rascadores, juguetes, lugares elevados a dónde trepar y bajos a dónde esconderse. Si el lugar en el que vive el gato es divertido, menos necesidad de ir a buscar diversión afuera.

Porque de nada sirve si nosotros llevamos el gato al veterinario y lo desparasitamos, le ponemos “la pipeta” y lo vacunamos para después aumentar los riesgos de contagio dejándolo “libre”. Es una cuestión estadística, casi de probabilidades: vacunar y prevenir está perfecto, pero mejor aún es no estar expuesto a los factores predisponentes.

 

Roberto Giménez

Médico Veterinario (UBA)

FUENTES:

  • Enfermedades Virales Felinas – M.V. Loreto Muñoz Arenas – Universidad Nacional del Litoral
  • Watch: How Far Do Your Cats Roam? – National Geographic – https://www.nationalgeographic.com/news/2014/8/140807-cat-tracker-pets-animals-science-gps
  • Researchers track the secret lives of feral and free-roaming house cats – Illinois News Bureau https://news.illinois.edu/view/6367/205315
  • Cats and Toxoplasma: Implications for Public Health – H. A. Dabritz (1 Infant Botulism Treatment and Prevention Program, California Department of Public Health, Richmond, CA, USA) y P. A. Conrad (Department of Pathology, Microbiology and Immunology, School of Veterinary Medicine, University of California, Davis, CA, USA)

MICROCHIP PARA IDENTIFICACIÓN DE ANIMALES DE COMPAÑÍA: por qué sí… pese a todo

Publicado el día 07/07/2019

La Identificación de los Animales de Compañía por medio de microchips es un método sumamente generalizado en algunos países europeos y en Norteamérica, pero cuestionado en nuestro medio. Las razones en su contra suelen provenir de algunos sectores, que simplifican su postura con slogans tipo “El Chip es Cáncer” (o “Muerte”).
A primera vista la realidad es que cualquier elemento extraño al cuerpo que se inserte dentro del mismo tendrá una característica: generará reacción. Y cuando digo “cualquier elemento”, es cualquier elemento, quedando sólo excluídos los auto-injertos. Dentro de los elementos ajenos que habitualmente incorporamos al cuerpo del animal tenemos a las vacunas y sus coadyuvantes (siempre hay una reacción que puede ser desde imperceptible a patológica), los clavos intramedulares o placas óseas en casos de fracturas y los hilos de sutura interna en caso de cirugía (si, las famosas castraciones dejan mucho “residuo” en las perras).
De todas maneras,  para echar una mirada científica sobre la controversia, reproducimos aquí un artículo inédito, la revisión bibliográfica del Dr. Marcelo Álvarez, de la carrera de Medicina Veterinaria (Universidad Nacional de Río Negro), que indaga en las publicaciones más prestigiosas que trataron el tema.
—————————————————————————-

Un microchip es un pequeño chip electrónico encerrado en un cilindro de vidrio que tiene aproximadamente el mismo tamaño que un grano de arroz. El microchip en sí no tiene batería: se activa mediante un escáner que se pasa sobre el área y las ondas de radio emitidas por el escáner activan el chip. El chip transmite el número de identificación al escáner, que muestra el número en la pantalla.

Se inyecta bajo la piel con una aguja hipodérmica. No es más doloroso que una inyección típica, aunque la aguja es ligeramente más grande que las usadas para la inyección. No se requiere cirugía ni anestesia.

No es un dispositivo GPS y no puede rastrear a su animal si se pierde.

La Organización Internacional de Normalización, o ISO, ha aprobado y recomendado un estándar global para microchips. El estándar global está destinado a crear un sistema de identificación que sea consistente en todo el mundo. La frecuencia estándar ISO es de 134.2 kHz pero existen otros sistemas cuyas frecuencias son 125 kiloHertz (kHz) y 128 kHz por lo que si el sistema estándar ISO no es el sistema adoptado es necesario contar con lectores para cada una de las frecuencias.

Un estudio de más de 7,700 animales callejeros en refugios para animales mostró que los perros sin microchips se devolvieron a sus dueños el 21.9% del tiempo, mientras que los perros con microchips se devolvieron a sus dueños el 52.2% del tiempo. Los gatos sin microchips se reunieron con sus dueños solo el 1.8% del tiempo, mientras que los gatos con microchip regresaron a casa el 38.5% del tiempo. (Lord et al, 2009)

Los microchips son excelentes para una identificación permanente a prueba de manipulaciones, pero nada reemplaza un collar con etiquetas de identificación actualizadas. Pero si una mascota no lleva un collar y etiquetas, o si el collar se pierde o se retira, entonces la presencia de un microchip podría ser la única forma de encontrar al dueño de la mascota.

Una alternativa al microchip es el tatuaje permanente con dirección y número de teléfono del propietario/cuidador. Este requiere utilizar anestesia local y sedante sin excepción. Deben ser colocados en zonas con poca pilosidad ya que el crecimiento de los pelos lo enmascaran y también pueden desaparecer o difuminarse con el tiempo y volverse difícil de leer. Otro inconveniente que ante mudanza o cambio de número de teléfono del propietario debe realizarse otro tatuaje.

No se requiere mantenimiento para los microchips, aunque sí es necesario registrarlo y mantener su información de contacto actualizada en la base de datos de registro de microchip.

La Asociación Británica de Veterinarios de Pequeños Animales (BSAVA) mantiene una base de datos de reacciones adversas a los microchips. Desde que se inició la base de datos en 1996, más de 4 millones de animales han sido microchipeados y solo se han notificado 391 reacciones adversas (AVMA, 2009)

El trabajo de Moreno Correa, Moreno Gómez y Medina Cárdenas del 2015, Reacción a cuerpo extraño por implantación de un microchip en la Revista Cubana de Investigaciones Biomédicas coincide con esta observación luego de realizar una revisión sistemática de la literatura de PubMed para obtener publicaciones que describieran las respuestas histológicas (reacción a cuerpo extraño) de los tejidos peri-implantares durante la implantación subcutánea de microchips.

Cabe mencionar que estas reacciones no solo pueden ser ocasionados por la implantación de microchip sino que toda maniobra de inoculación en el tejido subcutáneo tiene probabilidades de producir una reacción a cuerpo extraño, como los puntos de sutura (Buracco, 2002) y las vacunas (Moore, 2010; Srivastav, 2012; Vascellari, 2003).

Y destacar que, aún frente a las reacciones adversas producidas por la implantación de microchips, los casos son de una muy baja presentación frente a las muertes que se producen a consecuencia de la anestesia de las cirugías: 0,1 % en Reino Unido, Canadá, Estados Unidos y 1,28 % en España (Redondo, 2016)

BIBLIOGRAFIA

  • AVMA 2009. Disponible online https://www.avma.org/KB/Resources/Reference/Pages/Microchipping-of-Animals-Backgrounder.aspx  
  • Buracco, 2002. Vaccine-associated-like Fibrosarcoma at the Site of a Deep Nonabsorbable Suture in a Cat. The Veterinary Journal 2002, 163, 105±107. Disponible online http://www.idealibrary.com
  • Moore G E, 2010. Adverse Vaccinal Events in Dogs and Cats. Vet Clin Small Anim 40 (2010) 393–407.
    Moreno Correa S. 2015. Foreign body reaction to microchip implantation. Rev Cubana de Investigaciones Biomédicas. 2015;34
  • Redondo JI, 2012. Mortalidad anestésica en España. Portal Veterinario. Disponible on line https://www.portalveterinaria.com/animales-de-compania/articulos/26273/mortalidad-anestesica-canina-en-espana.html
  • Srivastav A. 2012. Comparative vaccine-specific and other injectable-specific risks of injection-site sarcomas in cats. JAVMA, Vol 241, No. 5, September 1, 2012
  • Vascellari M, 2003. Fibrosarcomas at Presumed Sites of Injection in Dogs: Characteristics and Comparison with Non-vaccination Site Fibrosarcomas and Feline Post-vaccinal Fibrosarcomas. J. Vet. Med. A 50, 286–291

¿MOVIMIENTOS “ANTIVACUNAS” EN VETERINARIA?

Publicado el día 19/05/2019

Campaña de Vacunación Antirrábica en Bahía Blanca

Los llamados “Movimientos Anti-Vacunas” (para la OMS, la  “Renuencia a Vacunarse“) es una actitud que va creciendo año a año a tal punto que en el 2019 representa una de las cuestiones prioritarias para el máximo organismo de salud del mundo. Sin embargo, esta situación

no está limitada a la negativa de muchos padres para vacunar a sus hijos, si no que cada vez en más casos también se extiende dicho pensamiento (y acción) a los animales de compañia.

“Las familias cuidan de sus perros como si fueran un miembro más y lo hacen de acuerdo con sus creencias “, dice Rafael Laguens, el presidente 

de la Federación Europea de Veterinarios (FEV). “Si una persona decide no vacunar a sus hijos porque cree (sin fundamento alguno) que no es lo mejor para ellos, tampoco vacunarán a sus perros”, explica.

Y al igual que la renuencia a la vacunación en las personas, esta actitud en animales conlleva un gran riesgo para la salud de nuestros bichos. En un reciente artículo de la revista “Animal’s Health”  se advierte sobre el fenómeno: “los veterinarios del Reino Unido señalan una caída del 7% en las tasas de vacunación tanto para perros como para gatos entre 2011 y 2017, la cobertura de

 vacunas está disminuyendo peligrosamente, lo que no permitiría lograr el 70% de cobertura recomendada para garantizar la “inmunidad de rebaño”. Esto significa que las mascotas podrían estar nuevamente en riesgo de enfermedades dolorosas y mortales que aún no están bajo control.

Roxane Feller, Secretaria General de Animal Health Europe sostiene que “cuando sabemos que, en otras 

partes del mundo, aproximadamente 60.000 personas mueren cada año a causa de la rabia, en su mayoría proveniente de perros, esta actitud hacia la vacunación de mascotas en Europa es una preocupación grave. Las vacunas son herramientas de gran éxito en la prevención de enfermedades tanto para los animales como para las personas, pero la falta de una verdadera comprensión de cómo funcionan podría poner en riesgo a la población que se vería amenazada de nuevo con enfermedades mortales“.

En el caso puntual de Rabia, dicha enfermedad resulta de especial atención en nuestro país, ya que en países limítrofes como Bolivia están teniendo situaciones epidemiológicas preocupantes y nosotros mismos tenemos un estado de circulación viral activo: en lo que va del 2019 la cantidad de murciélagos positivos al virus ya ha superado el promedio histórico para la primera mitad del año. Se sabe que para mantenernos libres de casos de Rabia en animales y human

os, la única estrategia viable es mantener adecuados niveles de inmunización en la población canina y felina.

Los temores sobre la vacunación son infundados y basados más en habladurías que en datos ciertos. En humanos, ya se está hablando de brotes de viejas enfermedades (como el sarampión) debido a esta ideología. En el caso de los animales, no dejan de ser proyecciones antropocéntricas de las ideas de ciertos grupos, como la de intentar hacer vegano a un perro o a un gato, con la diferencia que el animal no puede elegir qué hacer ni exigir medidas preventivas para sí mismo.

La responsabilidad de la salud de nuestros amigos es toda nuestra y no podemos ni debemos defraudarlo.

ROBERTO F. GIMENEZ
Médico Veterinario (U.B.A.)
MP: 6491

El Olfato y los Perros

Publicado el día 22/04/2019

Siempre hemos sostenido desde aquí que la realidad en al que viven nuestros perros no es la misma realidad que la nuestra y esto se explica sobre todo en la capacidad de “sentir” (captar) diferente el mundo que nos rodea. Desde el “sentir”se entienden los sentidos y los sentidos son el puente entre ese mundo exterior, el “afuera”, y el interior, nuestra conciencia.

En los perros, el ofato tiene una importancia radical y eso a su vez impone condicionamientos a su comportamiento.

“Según las razas y los olores, los perros son de 1000 a 1 millón de veces más sensibles a los olores que nosotros los humanos. Los olores son percibidos por quimio.-receptores repartidos en el fondo de las cavidades nasales y en el órgano vomero-nasal. Todos los olores humanos, incluso las  que pertenecen a huellas digitales pueden ser detectadas por el perro, sean estas frescas o viejas de hasta una semana (Bradschaw 1992). El perro percibe en sus congéneres las feromonas producidas a nivel de las glándulas anales y cicumanales, del conducto auditivo externo, de los cojinetes plantares, y que encontramos también  en la orina, las heces, las secreciones vaginales. La difusión de estas feromonas es activa en la emisión de orina, el frotamiento sobre un soporte, pero igualmente es pasiva. La posición acostada de un dominante permite por ejemplo la impregnación de la zona de dormir, esta marcada por los olores de dominante (y por su presencia) acaba siendo un reto para los concurrentes potenciales. Cuando dos perros están presentes en la casa, el que tiene más contacto con los propietarios será más fuertemente marcado de su olor, y recibirá entonces de parte del otro perro, más investigaciones sociales, lo que interviene probablemente en la afirmación de su estatus jerárquico

Las feromonas informan sobre el sexo, el estado fisiológico (celo), el estatus jerárquico, la identidad del emisor. Lo cual permite en particular a los perros de un grupo diferenciar las feromonas emitidas por un intruso. En territorio desconocido el marcaje permite al perro tranquilizarse colocando aquí y allá una marca familiar. En un contexto familiar un depósito urinario único y sobre una zona visible, de un perro macho o hembra es muy a menudo la única manifestación de un equilibrio jerárquico inestable en el cual el perro de un temperamento poco dominante, beneficia de prerrogativas jerárquicas elevadas. En el síndrome de ansiedad de separación, es frecuente constatar que el perro va a destruir de preferencia objetos fuertemente marcados por el olor de su propietario (zapatos, zonas axiales de una remera, botón superior del pantalón, control remoto).

La comunicación feromonal no es conscientemente accesible al hombre, mientras que el perro diferencia con facilidad entre un hombre y una mujer, aún con ropa y andar idéntico. (…)

En el perro doméstico el comportamiento del marcaje está acompañado de numerosos rituales visuales como es el alzar la cola  y la pata al orinar o rascar el piso, lo que permite sin duda aumentar la atracción de la señal, agregando a la información olfativa un elemento visual, y otras trazas feromonales dejadas por las secreciones de las glándulas interdigitales. Los perros dominantes levantan mucho más a menudo la pata que los perros subalternos.”

Fuente: Patrick Pageat – G.E.C.A.F. (Grupo de estudio del comportamiento de los animales de compañía)

 

Influenza (gripe) canina… ¿transmisible al humano?

Publicado el día 12/04/2019

Las enfermedades no son eventos estáticos, en donde lo que hoy pasa con una bacteria o un virus es una ley universal inmutable que se repetirá por toda la eternidad. Diversos factores ambientales y propios de los patógenos generan mutaciones o variaciones en el comportameinto de la enfermedad que sorprende a los investigadores.
Un reciente artículo de la American Society of 

Microbiology advierte sobre la eventualidad que el virus de la Influenza Canina (lo que se entiende por la “Gripe”) haya mutado y ahora puede contagiarse a humanos.

El artículo advierte que “la capacidad de los virus de la influenza A (IAV,

por sus siglas en inglés) para transmitirse (“saltar”) de las especies de reservorios animales a los humanos presenta una amenaza de pandemia continua. Las aves y los cerdos se consideran reservorios importantes de la diversidad genética viral (NOTA: recordar el alerta mundial sobre Gripe Aviar del año 2009!!) mientras que los equinos y los caninos se han restringido históricamente a ser estables y sin transmisión a los humanos.”
Sin embargo los investigadores demostraron que esa “estabilidad” no es tal, ya que obtuvieron virus de Influenza en perros del Sur de China potencialmente zoonóticos luego de distintas recombinaciones  de virus de cerdos.

Esto concuerda con otras observaciones de científicos, incluído el prestigioso Centro de Control de Enfermedades de Atlanta (CDC) que aunque admite que aún no se han detectado casos en humanos, advierte sobre la enfermedad.
“los virus de influenza están en constante cambio y es posible que los virus de influenza canina sufran modificaciones y puedan infectar a los seres humanos y diseminarse fácilmente entre las personas. Las infecciones en humanos con nuevos virus de la influenza A (nuevos, no humanos) contra los que la población humana tiene poca inmunidad resultan preocupantes debido a la posibilidad de que se desate una pandemia. ”

Sin temores ni alarmismos, debemos entender que la cercanía con nuestros animales de compañía harían muy difícil el control de enfermedades como ésta, razón por la cual resulta siempre importante cumplir con uno de los preceptos básicos de la Tenencia Responsable: brindarle a nuestros perros toda la atención veterinaria que necesite.

MV Roberto F. Giménez
MP: 6491