GATOS, EMBARAZOS y TOXO… ¿QUÉ?

Publicado el día 01/06/2017

¿Cómo puede un afectuoso y tierno gato, cómodamente despatarrado en el sillón, convertirse en el “Enemigo Público Nº 1” de la familia?. Muy simple: dejen que una mujer embarazada se acerque a él, para que todos griten con espanto “¡¡Cuidado!! ¡¡Toxoplasmosis!!” “Pero si antes me llamaban Minino…” diría el gato, si pudiera. Y la verdad, que el mayor riesgo que corre la mujer es ser rasguñada, si se le sienta encima al pobre felino… siempre y cuando tenga defensas contra la enfermedad (anticuerpos).

Veamos: los gatos transmiten la Toxoplasmosis, es cierto, y pueden tenerla en forma asintomática, inaparente. También es cierto que dicha enfermedad es un peligro potencial para el feto, especialmente en el segundo trimestre del embarazo. Por ello, los médicos suelen hacer el análisis de sangre para determinar anticuerpos contra el Toxoplasma gondii (palabra difícil, pero así se llama el bichito) apenas se enteran de la condición de futura mamá de su paciente. Esta suele ponerse contenta cuando dicho análisis dice “negativo”. Error: nada de anticuerpos significa que no hay defensas en el organismo para rechazar el parásito y evitar que pase, a través de la placenta, al bebé. Por eso, si Ud. es embarazada sero-negativa, forma parte de la población de riesgo, debiendo extremar sus cuidados.

FOTO: embarazoactual.com

El Toxoplasma es eliminado por la materia fecal de los gatos y necesita al menos un día para esporular y hacerse infectante. Por lo tanto es indispensable la higiene periódica del lugar en donde Minino hace sus necesidades, generalmente en un diario o en las piedritas sanitarias. La limpieza debería hacerse con guantes o dejar que lo haga otra persona, quien no tiene casi probabilidad de sufrir alguna enfermedad grave debido al Toxoplasma. Un buen arreglo sería que Ud. haga la cena y que su esposo limpie “la porquería” y después la saque con la basura.

Ahora, si cocina albóndigas o hamburguesas, debe saber que la manipulación de carne cruda es una fuente de infección de Toxoplasma más peligrosa aún que las heces de los gatos, por lo que debe lavarse bien las manos luego de trabajar con ella. Mejor: deje que su marido cocine las hamburguesas y limpie lo del gato (y negocie lo de poner la mesa y lavar los platos). Al fin y al cabo, Ud. es la que anda con la pancita y merece irse al sillón, a despatarrarse como Minino, lejos de las suciedades gatunas, la carne cruda y los avatares culinarios. Consulte a su médico y déjese mimar, al menos, por unos meses.

Dr. ROBERTO F. GIMENEZ

Médico Veterinario (U.B.A.)

M.P.: 6491