EL PERRO LADRA Y LOS VECINOS SE QUEJAN

Publicado el día 22/11/2017

Una situación muy frecuente: adoptamos un perrito, lo amamos, pero cuando nos vamos ladra y ladra como el helado: sin pararrrr!!!

Generalmente nosotros no somos concientes del problema porque cuando regresamos a casa, él simplemente nos hace fiestas. Pero no falta mucho para que un vecino (más o menos malhumorado) nos toque el timbre y nos diga: “su perro ladró todo el día. Insoportable.”

Un reciente artículo del Grupo de Especialidad de Etología Clínia de AVEPA España advierte que no hay que tomar el comentario a la ligera. “Las vocalizaciones excesivas (ladridos, gemidos, aullidos) cuando los perros se quedan solos en casa son un problema bastante común entre la población canina.”

Durante mucho tiempo se tomaba esta actidud como una patología en sí misma y se la denominaba “Ansiedad por Separación” a todo lo molesto que el Bobby haga cuando nosotros no estamos (ladrar, romper, ensuciar). Hoy día se está re-evaluando eso, ya que la ApS parece ser un síntoma, más que una causa en sí misma (de hecho, la nomenclatura correcta sería “Autónomopatía”).

Desde el punto de vista del origen del problema hay varios componentes que pueden estar interactuando. La cuestión “de base” puede ser un trastorno de desarrollo, con perros destetados precozmente que padezcan de un Hiperapego (esos que nos siguen hasta el baño) , un Sindrome de Hipersensibilidad/Hiperactividad (ver la nota “La Maldición del Perro Adorable”) y hasta una Sociopatía o Trastorno Jerárquico 

El tema es diferenciar uno de otro cuando muchas veces todo está enmascarado por un Estado de Ansiedad permanente o intermitente. Entendemos como “Ansiedad” a un estado negativo y perjudicial de anticipación de una amenaza o daño que -al no concretarse – cronifica sus manifestaciones motoras y fifiológicas. Es el perro que siente que “algo va a pasar” pero cuando eso no ocurre, prolonga su alerta en el tiempo en forma patológica y nociva para sí mismo y su entorno.

En el caso de las vocalizaciones en ausencia del dueño, la Ansiedad suele ser el estado común a todas las patologías ennumeradas antes. En muchos casos hay que medicar para lograr tener algún efecto terapéutico y esta medicación debemos hacerla con fármacos psiquiátricos específicos que no tengan “groggy” al perro todo el día, cuestión que atentaría contra el bienestar del animal.

Por supuesto que para todo tratamiento tenemos que consultar a un Médico Veterinario instruído en Etología Clínica, sin embargo son procedentes los consejos que nos deja el “GRECTA”.

¿Qué cosas no tengo que hacer?

  • No te quedes esperando al otro lado de la puerta para, cuando empiece a ladrar, entrar a decirle que se calle. Con esto, inconscientemente, estarás reforzando el ladrido. Su asociación será “Ladro, y mi propietario vuelve” aunque no reciba exactamente el tipo de atención que desearía, está recibiendo tu atención.
  • No le encierres en un cuarto para que se le oiga menos. Con esto lo único que vas a conseguir es aumentar el estrés y deteriorar el vínculo que tiene contigo.

¿Y si adopto a otro perro para que le haga compañía?

  • Si haces esto sin haber averiguado la causa de los ladridos lo más probable es que el problema continúe igual porque no sea esto lo que tu perro necesita, o bien que acabes con doble problema porque se pongan los dos a ladrar por facilitación social.

¿Qué cosas sí tengo que hacer?

  • Asegurar que las necesidades físicas y comportamentales de tu perro están cubiertas.
  • Adoptar medidas de enriquecimiento ambiental adaptadas a las necesidades individuales de tu perro.
  • Dejar en casa cuando te marches un dispositivo de grabación de video y audio que grabe al menos la primera hora de tus salidas (a distintas horas y días de la semana). La visualización de estas grabaciones aporta una información muy valiosa para el diagnóstico de estos problemas y también para valorar la evolución de los mismos.
  • Tan pronto como detectes el problema consulta con un especialista en conducta. Ya que cuanto más tiempo dejes pasar más te costará solucionarlo.

 

MV ROBERTO F. GIMÉNEZ

MP: 6491

FUENTE: GRUPO DE ESPECIALIDAD DE ETOLOGÍA CLÍNICA DE AVEPA (GRETCA) España