Cuando no mandar no está bien (sobre las Sociopatías)

Publicado el día 29/05/2018

Hace un tiempo comentábamos en este Blog las bases de la “Sociopatía” en perros, entendiendo estas como “el estado patológico en el cual la organización del grupo social está alterada con las fluctuaciones de las situaciones jerárquicas, encontrándose Sociopatías en las manadas o dentro de los grupos de los grupos hombre-perro” (1) Decíamos allí que  la organización jerárquica en la especie canina es bastante sencilla cuando hay dominantes (líder) y dominados, pero se complica con los individuos “en competencia”. Y generalmente esto es lo que pasa cuando somos nosotros los que cometemos el error de dejar que “el perro mande”. A veces no lo hacemos a propósito, a veces lo hacemos hasta “con amor”, sin embargo podemos provocar en el animal un estado en el cual se nos complica convivir con él.

El origen del trastorno debe buscarse en la existencia de la ambigüedad social que deforma todas las relaciones entre el perro y sus dueños. Generalmente se otorgan al animal prerrogativas normalmente asociadas a un estatus de dominante, pero quieren sin embargo ejercer su autoridad. Es la contradicción entre estas dos series de mensajes : “eres dominante”, “nosotros somos dominantes”, el origen del trastorno.  Muchas veces el animal adquiere un estatus de dominante el cual jamás es cuestionado por los propietarios. En estos casos, los perros no se muestran ocasionalmente agresivos, ya que su posición en “la escala jerárquica” no está amenazada. En cambio las Sociopatías  se dan cuando viven en una situación de competencia permanente, lo que ocasiona los “cortocircuitos”.

Muchos de estos problemas derivan en Estados de Ansiedad. El comportamiento errático, el excesivo “celo” hacia la figura femenina de la casa, la “hembra de la manada” y la progresión en la escala de agresiones a los animales de la casa. La Ansiedad Intermitente se manifiesta con comportamiento imprevisible, agresiones sin avisos previos, estado de excitación fluctuante.

Debe quedar en claro que en estas situaciones hay SUFRIMIENTO, el animal no está bien, en equilibrio, porque la ansiedad es un malestar nada agradable. Además, si no se tratan sus orígenes, suele empeorar.

Dr. Roberto F. Giménez
Médico Veterinario
MP: 6491

Bibliografía:Patología del Comportamiento del Perro“- Patrick Pageat (Pulso Ediciones); “Curso Básico de Etología Canina y Felina” – FCV – UNCPBA (2001)