CONSULTA: “¿Y si me perro se come el colchón?”

Publicado el día 08/12/2016

Recibimos una consulta de Laura, lectora del Blog:

Te escribo para contarte un poco sobre mi cachorro y su nueva manía. Tiene 8 meses, lo adoptamos a los 4 meses. Es un perro mestizo. Hace dos semanas que se le dio por morder el colchón (es una cama sillón) cuando se queda solo. Suele quedarse muy poco solo, no más de 3hs. Generalmente es mucho menos que eso y, a veces, nunca se queda solo… Le dejamos juguetes pero se la agarra con el colchón… Hoy se quedó 15 minutos sólo y también lo hizo. Sabe que está mal porque cuando llegamos se esconde abajo de la mesa en vez de venir a saludar”.
Hola, Laura! Lo de las destrucciones de tu cachorro es un problema muy frecuente, pero que puede ocurrir por varias causas:

1-Sociopatía Jerárquica: el perro piensa que “manda” y no admite que te vayas. Generalmente hay destrucciones pero también mordidas cuando te vas y micciónes y defecaciones alrededor de la puerta de salida o la ventana

2- Hiperapego: son perros que no desapegaron bien de la madre.En los mamíferos primero hay un “apego” para que al cachorro mame y luego la madre “se lo saca de encima” como destete natural, esto se llama “desapego”. Si el desapego es interrumpido (por ejemplo, en los destetes tempranos) no se completa la etapa y el cachorro “hiperapega” con el humano;

3 Sindrome de HíperSensibilidad /HíperActividad: otro trastorno de desarrollo, perros sin “stop”, adorables pero “conectados a 220”;

4- Ansiedad por Separación: un poco resume todo lo anterior, al hecho de ser jerárquico o hiperapegado o HS/HA hace que el animal no pueda “manejar” el hecho de quedarse solo y a la patología de base le agrega un estado de ansiedad.

perro_rompe_cosasCada patología del (1) al (3) tiene su forma puntual de diagnóstico, con lo que me contás no te puedo decir qué es. Lo que sí te puedo aconsejar son algunos manejos que son comunes a todos.

Lo primero que tenés que entender es que el perro no se da cuenta de nada, no es que es conciente que hizo lío, que lo sabe y se arrepiente. Para nada: ahí lo más probable es que vos y él establecieron un comportamiento mutuo que llamamos “ritualizado”, en el cual él una o dos veces hizo destrucciones, vos te enojaste y él captó ese enojo. A partir de ahí asocia colchón roto -> enojo tuyo y se anticipa con posturas de sumisión. La memoria de los perros dura pocos minutos, así que si estuvo rompiendo el colchón, al rato se olvida… cuando vos volvés (3 hs después) en su cabeza “no tiene nada que ver con esa cosa rota”. No hay algo como “El Bien” y “El Mal” para un perro, sólo acción (de él) y reacción (tuya). Por eso de NADA SIRVE que lo retés en ese momento. No le importa tu discurso “todavía me quedan 8 cuotas de la tarjeta y vos ya me lo rompiste”. Para él es ruido sin sentido, sólo se da cuenta que “su compañera de manada” está enojada y hay que apaciguarla. Que insistas con el reto es aún más perjudicial, porque acentúa el “rito” y la ansiedad, ya que en su cabecita loca no va a entender por qué él despliega toda su parafernalia de sumisión y a vos te dure el enojo (en los perros, las calenturas pasan muy rápido).

Así que lo primero es IGNORAR DELANTE DE ÉL el destrozo o lo que haya hecho en tu ausencia. Entrás al depto, ves el desatre y le pasás al lado, como si no existiera. Cortamos el circuito destrucción/reto/sumisión. Luego, lo sacás de la vista (lo llevás a otra habitación o al balcón) y ahí llorás, pataleás o ponés un disco de Marilyn Manson… ¡pero que no te vea! Y tampoco que te vea limpiar o arreglar el objeto del lío, porque va a centrar la atención ahí. Hacé todo fuera de la vista.
Otro tema importante es el hecho de tus salidas y tus regresos. Tenés que manejarlos. En general no nos damos cuenta pero hacemos montón de cosas antes de salir: bajamos las persianas, agarramos las llaves, el abrigo, la cartera y lo peor: le decimos al perro “vos quedate tranquilo, eh? que mamá va a pagar el monotributo y vuelve”… ¡como si supiera de impuestos! Nah… el bicho entiende todo el contexto de tu salida que pre-anuncia algo trágico: ¡tu ausencia!. Hay que obviarlos y/o hacerlos con mucha anticipación de manera tal de “desacoplarlos” con la salida. No es fácil, pero se puede. Una estrategia piola también es hacer todo el circo para salir… y no salir. O ir hasta el ascensor y volver. Lo importante acá es “desritualizar”, quitarle significado negativo a las cosas.
Casi lo mismo al volver: entiendo que el regreso a casa es lindo, que te está esperando y que el cachorro es súper simpático, pero… ¿podemos IGNORARLO (junto al colchón roto) los primeros 10 minutos después de tu llegada?. “Ignorarlo” significa: no cruzar la mirada, no hablarle, no acariciarlo. Al principio va a a saltar, va a correr a tu alrededor, se va a desesperar, pero en algún momento se va a calmar y va a pasar a otra cosa… EN ESE MOMENTO llamalo, jugale un rato y fletalo. Mandás vos.
Todo esto a “grosso modo”, realmente no tenemos diagnóstico así que no quiero hacer medicina a la distancia. Fijate de aplicar estos pequeños tips,aunque hay muchas Ansiedades por Separación que si están muy arraigadas en el perro las terminamos medicando.
Me preocupa la aparición en la pubertad del problema, en los machos eso tiende a la Sociopatía, es decir: que él sea el que quiera “mandar”, sobre todo si convive sólo con vos. No te ofendas, pero es así: sos una “hembra” para él, ellos captan eso y el mundo de los perros es muy machista. Podés consultar al respecto HACIENDO CLIK ACÁ
Saludos!
ROBERTO F. GIMENEZ

Médico Veterinario (U.B.A.)
MP: 6491