QUÉ ES Y QUÉ NO ES LA TENENCIA RESPONSABLE DE ANIMALES DE COMPAÑÍA

Publicado el día 03/04/2018

Mucho hablamos en este blog en relación a la expresión “Tenencia Responsable” de Animales de Compañía y si bien no es de mi agrado (prefiero “Convivencia Saludable”) bueno es aclarar que no es algo que se les ocurrió a los Veterinarios ni a ningún sector en particular, si no que proviene de un consenso general e internacional para combatir las zoonosis, el abandono y el maltrato animal.

Entendemos por “Tenencia Responsable” la condición por la cual una persona tenedora de un animal, asume la obligación como propietario de procurarle una adecuada provisión de alimentos, vivienda, contención, atención de la salud y buen trato durante toda la vida, evitando asimismo el riesgo que pudiere generar como potencial agresor o transmisor de enfermedades a la población humana, animal y medio ambiente (*)

Hay que admitir que es un criterio muy resistido por algunas entidades de nuestro país, ya que aducen principalmente dos objeciones: 1) que para exigir una tenencia responsable el Estado debería brindar atención gratuita y 2) que el Estado se estaría desligando de sus responsabilidad sobre los perros callejeros y se la estaría adjudicando a los propietarios “irresponsables”.

Respecto al punto 1) hay que tener en cuenta que TR no es un

FOTO: Flor Belenguer

término jurídico, sino un concepto;  Tenencia significa “el que tiene” y el objetivo es que lo haga de forma responsable, para cuidar su integridad física y mental y la de los demás. Bueno es recordar, aunque sea antipático, que para el Código Civil argentino los animales son “cosas”. Son semovientes (deambulan por sí mismos) y pasibles de protección por parte del humano, pero “cosas” al fin. Al no haber registro dominial sobre ellos, basta la propia declaración de una persona física para que sea declarada de su propiedad. Por eso podés decir “este es mi perro” y yo no puedo sacártelo (y si lo hago, podés denunciarme).

El Estado no puede ser responsable de las acciones de los individuos y la Tenencia Responsable es una acción individual. En ningún reglamento, disposición y ordenanza está ligado el término de Tenencia Responsable a las actitudes del Estado, y menos a un servicio gratuito. La gratuidad de un servicio es una decisión (política o partidaria) de un Gobierno, pero nunca condiciona la tenencia. Esta confusión es frecuente porque no se suele distinguir un Gobierno (que pertenece a a un partido político y responde a determinadas ideologías) con el Estado (que debe proveer a los ciudadanos de lo que necesitan Sólo cuando el Estado toma bajo su control un animal, por ejemplo en un refugio, pasa a ser responsable de lo que está bajo su guarda.

Con respecto al punto (2) (sobre que el término Tenencia Responsable desliga al Estado de los animales en situación de calle), es difícil comprender cómo se sostiene tal argumento. Si tomamos la clásica división de la Fauna Urbana (perros y gatos fundamentalmente) como domiciliarios, semi-domiciliarios y callejeros, la Tenencia Responsable se refiere a los dos primeros, es cierto: tiene que haber un “tenedor” para que éste sea responsable. Las obligaciones del Estado sobre los últimos (los callejeros) no terminan ni se diluyen por orientar sus acciones sobre lo anterior, si no que tendrían que ser políticas que interaccionen dentro de un Programa general de Control de la Fauna Urbana. Esta división que hacemos de los animales  (domiciliarios, semi-domiciliarios y callejeros) es totalmente artificial y nos ayuda a comprender una realidad, pero en absoluto significa que las tres condiciones representan “compartimentos estancos”. Muy por el contrario, si se habla de “abandono” como una de las principales causas del incremento de los animales callejeros, no deja de ser una población que “migra” de una condición (“domiciliarios”) a otra (“callejeros”), por cuanto controlar la primera implica sin dudas efectos directos sobre la segunda.

Justo es aclarar que las políticas sanitarias de Tenencia Responsable no son un invento de los Colegios o Consejos Veterinarios argentinos, si no que se basan en un consenso internacional impulsado por la Organización Mundial de Salud (OMS/PAHO) impulsado ya en la “1ra Reunión Latinoamericana de Expertos en Tenencia Responsable de Mascotas y Control de las Poblaciones” de Río de Janeiro (2003). Esto va de la mano que las políticas relacionadas con la Salud Pública y la prevención de las enfermedades zoonóticas no están libradas al azar ni se toman en forma aislada, sino que responden (o deberían responder) a estrategias globales de control que involucran a otros países. A su vez, la toma de decisiones para el abordaje de las políticas sanitarias está perfectamente reglada, va de las autoridades municipales, provinciales y nacionales a los organismos internacionales. Hacer planteos contrarios a dichos objetivos y pretender imponerlos sólo a nivel local, es cuanto menos, irresponsable.

Ante la opción de tener un animal, tenemos que analizar las posibilidades reales de esa Tenencia en cuanto a cuidados, alimentación, espacio y paseos. Para ello, siempre conviene asesorarse con un profesional veterinario antes de tomar decisiones que involucren tanto a nuestra familia como a un ser sintiente.

ROBERTO F. GIMENEZ
Médico Veterinario (U.B.A.)
MP: 6491

(*) – adaptación de la definición de la Comisión Técnica Asesora del Ministerio de Salud de la Provincia de Buenos Aires, año 1994: “Normas y recomendaciones nacionales para la vigilancia, prevención y control de la rabia en Argentina, Ministerio de Salud de la Nación 2015″.